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2 de mayo de 2013

Schubert - Quinteto "La trucha"





Viene de nuevo al blog en este mes Franz Schubert. Esta vez con su quinteto para piano "La trucha".


La trucha es el nombre que se suele usar para designar el quinteto para piano en la mayor de Franz Schubert, catalogado como D. 667. La obra fue compuesta en 1819, cuando Schubert contaba con 22 años, pero no se publicó hasta 1829, un año después de su muerte.
La pieza debe su nombre a su cuarto movimiento, que es un conjunto de variaciones sobre un tema escrito por Schubert anteriormente en su lied Die Forelle (La trucha). Aparentemente, el quinteto fue escrito para Sylvester Paumgartner, mecenas musical y violonchelista aficionado. Fue Sylvester quien sugirió al compositor incluir las variaciones antes mencionadas. Paumgartner, vivía en Styr donde Schubert pasó una temporada, y conocía una obra de Johann Nepomuk Hummel escrita para la misma combinación de instrumentos.
La figura de seisillo ascendente que aparece en el acompañamiento del lied es utilizada como motivo unificador en toda la obra, y figuras relacionadas aparecen en cuatro de los cinco movimientos. Como en el lied, la figura suele ser introducida por el piano, en forma ascendente.
(de wikipedia)


He escogido dos versiones diferentes:


La primera: 

Itzhak Perlman, violín

Pinchas Zukerman, viola

Jaqueline Du Pré, violonchelo

Zubin Metha, contrabajo y

Daniel  Barenboim, piano



Enlace


La segunda versión es más reciente, de 2007:


Bera Beths, violín


Jürgen Kussmaul, viola


Anner Bylsma, violonchelo


Marji Danilow, contrabajo


Jos van Immerseel, piano










2 de abril de 2009

Schubert - Sonata para piano D 960




Retomo de nuevo la "música clásica" y lo hago con Franz Schubert y su sonata para piano D 960.
La última sonata, D. 960 en si bemol mayor, compuesta en 1828, poco antes de su muerte, marca sin duda una de las cimas del compositor y de toda la literatura pianística.
El centro de gravedad lo constituye el Molto moderato inicial. El tema, una bella melodia contemplativa, profundamente melancólica y al mismo tiempo de una impresio­nante serenidad, adquiere tintes dramáticos en el siniestro trino que la cierra, en el registro más grave. Ese mismo tema termina por afirmarse en fortissimo para más lírico. El desarrollo, que em­plea ambos temas, es de una ima­ginación y riqueza de modulacio­nes extraordinaria, que culmina en un enérgico fortissimo tras el que surge, en un magistral efecto dramático, el siniestro trino que cerraba el motivo inicial. La coda aparece plagada de silencios inte­rrogantes y el tema principal, con reiteradas apariciones del trino, que aquí parece decididamente fa­tídico, se desvanece en una nebu­losa similar a la que rodeó el co­mienzo. La intensidad no decae en el Andante sostenuto, de estructu­ra tripartita y en el que sólo la mú­sica de la sección central parece traer algo de luz a las más dolien­tes secciones extremas. El final, en un pianissimo etéreo, nos devuel­ve al clima de tristeza con que con­cluyó el tiempo inicial, y que nos recuerda la afirmación del compo­sitor: «¿Existe realmente lo que se ha llamado música alegre? Yo no la conozco». Ligero y refinado, el refrescante scherzo parece elevar­se como algo casi irreal y huidizo. Por fin, el Allegro ma non troppo final, que combina las formas ron­dó y sonata, debuta con un motivo tan delicioso como aparentemente intrascendente, al que sigue otro, más sereno, que parece recuperar por momentos la atmósfera del tiempo inicial. La brusca irrupción de rotundos acordes antes mencio­nada trae consigo una inusitada tensión, que abre la puerta a un pasaje en el que brilla la imagi­nación schubertiana para las mo­dulaciones. Tras recuperarse en la reexposición el clima del comienzo, Schubert parece rendir un último homenaje a Beethoven en la coda, un arrebatado Presto con el que culmina la obra de forma brillante y rotunda.
(Rafael Ortega Basagoiti)

Coloco en esta entrada un youtube de 33 vídeos con un muestrario de varias interpretaciones:


Enlace



6 de mayo de 2008

Schubert/Mahler - La muerte y la doncella




Vuelvo a la "música clásica" y lo hago con Franz Schubert y con uno de sus cuartetos de cuerda más famosos y emotivos: "La muerte y la doncella".

El cuarteto para cuerda, nº 14 en re menor, D. 810, más conocido como La muerte y la doncella (Der Tod und das Mädchen en alemán), es un cuarteto para dos violines, viola y violonchelo, compuesto por Franz Schubert en 1824. Su duración es, dependiendo lógicamente de la interpretación, de entre 35 a 40 minutos. La pieza se divide en cuatro movimientos:
Allegro
Andante con moto.
Scherzo. Allegro molto. Trío
Presto
Para el tema principal se basó en un lied suyo anterior, titulado La muerte y la doncella, D. 531, con texto de Matthias Claudius, compuesto en el año 1817, y que incluyó en el segundo movimiento. Fue su único lied que no incluyó texto de Goethe.
El tema central es el de una joven moribunda cuyas reacciones ante la inminencia de su fin, ante la presencia de la muerte, componen el segundo movimiento y da nombre a toda la pieza. Schubert pasaba un periodo muy complicado de su vida, negando el amor y la amistad, presa de sífilis y terriblemente débil, y quedó reflejado en el carácter de esta obra.
Se interpretó parcialmente por vez primera en Viena el 1 de febrero de 1828, pocos meses antes de la muerte de Schubert. Inicialmente no obtuvo éxito y no pudo encontrar editor. La obra se publicaría póstumamente en 1832, y fue divulgada gracias al violinista David Oistrakh, que ya había difundido anteriormente otras composiciones de Schubert.
Gustav Mahler realizó una versión para orquesta de cuerda de esta obra, que en realidad es una orquestación del cuarteto, sin ninguna añadidura, variación o modificación.

Enlace 1

Enlace 2

Enlace 3

Enlace 4


10 de enero de 2007

Schubert - Furtwängler




Comenzaremos este año 2007 con Franz Schubert y una de sus sinfonías más conocidas: La sinfonía nº 9 en do mayor D.944 "La Grande"

El nombre de "La Grande" se propuso para distinguir a esta sinfonía de la nº 6, también en do mayor, conocida como "La Pequeña". Fue compuesta a principios de la primavera de 1828, cuando el compositor tenía 32 años, el último año de su vida. Rechazada en principio por "su extensión y dificultad de ejecución", fue redescubierta por R.Schumann en 1839, fué inmediatamente ejecutada nada menos que por Felix Mendelssohn.

La versión escogida es la de Wilhelm Furtwängler con la Orquesta Filarmónica de Viena en una grabación de 1943.

Es una de las mejores versiones de la sinfonía, si bién, solemne y "bruckneriana".

Enlace


3 de mayo de 2006

Quinteto para cuerdas de Schubert



Le toca el turno ahora a una de las obras cimeras de la música de cámara: El quinteto para cuerdas en do mayor de Franz Schubert.
Fue compuesto en 1828, el último año de su vida y es una obra sentida, densa y profunda, cuyo adagio es un adiós a la vida.

La versión es la del Cuarteto Melos con Rostropovich.