6 de mayo de 2008

Schubert/Mahler - La muerte y la doncella




Vuelvo a la "música clásica" y lo hago con Franz Schubert y con uno de sus cuartetos de cuerda más famosos y emotivos: "La muerte y la doncella".

El cuarteto para cuerda, nº 14 en re menor, D. 810, más conocido como La muerte y la doncella (Der Tod und das Mädchen en alemán), es un cuarteto para dos violines, viola y violonchelo, compuesto por Franz Schubert en 1824. Su duración es, dependiendo lógicamente de la interpretación, de entre 35 a 40 minutos. La pieza se divide en cuatro movimientos:
Allegro
Andante con moto.
Scherzo. Allegro molto. Trío
Presto
Para el tema principal se basó en un lied suyo anterior, titulado La muerte y la doncella, D. 531, con texto de Matthias Claudius, compuesto en el año 1817, y que incluyó en el segundo movimiento. Fue su único lied que no incluyó texto de Goethe.
El tema central es el de una joven moribunda cuyas reacciones ante la inminencia de su fin, ante la presencia de la muerte, componen el segundo movimiento y da nombre a toda la pieza. Schubert pasaba un periodo muy complicado de su vida, negando el amor y la amistad, presa de sífilis y terriblemente débil, y quedó reflejado en el carácter de esta obra.
Se interpretó parcialmente por vez primera en Viena el 1 de febrero de 1828, pocos meses antes de la muerte de Schubert. Inicialmente no obtuvo éxito y no pudo encontrar editor. La obra se publicaría póstumamente en 1832, y fue divulgada gracias al violinista David Oistrakh, que ya había difundido anteriormente otras composiciones de Schubert.
Gustav Mahler realizó una versión para orquesta de cuerda de esta obra, que en realidad es una orquestación del cuarteto, sin ninguna añadidura, variación o modificación.

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21 de abril de 2008

Thelonious Monk




Y del rock al jazz... el gran Thelonious Monk

Thelonious Sphere Monk (Rocky Mount (Carolina del Norte), 10 de octubre de 1917 - Weehawken (Nueva Jersey), 17 de febrero de 1982), Thelonious Monk, pianista y compositor estadounidense de jazz.
Su estilo interpretativo y compositivo, formado plenamente en 1947, apenas varió en los 25 años siguientes. Pianista fundador del bebop, tocó también bajo el influjo del hard bop y de la músicamodal. Es conocido por su estilo único de improvisación, así como por haber compuesto varios temas clásicos del repertorio jazzístico, destacando "'Round Midnight", "Straight No Chaser", "52nd Street Theme" y "Blue Monk".

He escogido, como muestra de su música uno de sus trabajos más representativos:

Straight, no Chaser de 1966


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10 de abril de 2008

Dos de rock de los 70




Dejo, por el momento, la "música clásica" y me paso al rock... Y lo hago con dos conjuntos anglosajones de principios de los años 70 y, para mí, con sus dos mejores trabajos.

- Crosby, Stills, Nash & Young - Deja vu - 1970

- Jethro Tull - Thik as a Brick - 1972

Crosby, Stills & Nash (and Young) (comúnmente conocida como CSN o CSNY) es una banda de rock and roll y Folk Rock fundada en 1968. Algunos, sobre todo en Estados Unidos, la comparaban en popularidad a los Beatles. En su origen, el grupo se formó por la incorporación de Graham Nash, procedente del grupo The Hollies (Inglaterra), más David Crosby, miembro fundador de The Byrds y Stephen Stills antiguo componente de Buffalo Springfield; más tarde se incorporó Neil Young, también procedente del mismo grupo. Alcanzan la cumbre de su carrera como cuarteto con su álbum "Deja vú", de 1970. Es también muy recordada su espectacular participación en el festival de Woodstock, junto a The Who y Jimi Hendrix, en 1969.
Inventores de un estilo musical basado en una perfecta sincronización vocal, y estilizados, armónicos y contundentes acordes y melodías con guitarras acústicas. Algunas de sus canciones más importantes son "Suite: Judy blue eyes", "Our house", "Teach your children" y "Deja vú". Sus influencias abarcaron desde la mítica agrupación de rock progresivo, Yes, hasta grupos Folk Rock como Simon & Garfunkel.

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Jethro Tull es el nombre de una original banda de rock progresivo británica, de origen inglés, que comenzó sus andaduras en 1968 y que, desde entonces, ha trabajado de forma ininterrumpida hasta el día de hoy, siendo, tras los Rolling Stones el segundo grupo de rock más antiguo todavía activo.
El nombre de la banda, extraño como suena, tiene un origen no menos particular. Su agente revisó libros de historia y llegó con el nombre de Jethro Tull, un agricultor inglés que había inventado un sistema revolucionario para la siembra.
Desde sus inicios, ha sido liderada por el virtuoso flautista escocés Ian Anderson. La banda logró mucha popularidad en la primera mitad de los años setenta con álbumes históricos en la historia del rock como Thick as a Brick y Aqualung, y llegó a convertirse en un grupo de culto.
Su primera formación estuvo integrada por Ian Anderson (voz, flauta y guitarra acústica), Glenn Cornick (bajo), Clive Bunker (batería) y Mick Abrahams (guitarra eléctrica). Su álbum de debut fue This Was. Al poco tiempo, Mick Abrahams se separó del grupo y fue sustituido por Martin Lancelot Barre, que forma parte del grupo desde entonces.
Su música, encuadrada en el rock progresivo, constituye una mezcla muy original de blues, folk inglés y hard rock, con pinceladas de música barroca, música medieval inglesa e incluso renacentista. El grupo desarrolla además una vertiente dedicada a originales canciones acústicas de difícil clasificación. En su sonido, destaca de forma particular la flauta de Ian Anderson, tocada de una forma magistral, que ha sido y sigue constituyendo una de las inconfundibles características de la banda, así como el sonido desgarrado de la guitarra eléctrica de Martin Barre, finamente entrelazado con el de la flauta de Anderson.
Durante algunos años, el grupo incluyó dos teclistas conjuntamente, con lo que obtuvo un sonido de particular colorido: los geniales John Evan y David Palmer. Este último realizaba además los arreglos orquestales. La formación también ha utilizado una gran variedad de instrumentos, barrocamente combinados, en su mayoría tocados por el propio Ian Anderson, como el laúd, la mandolina, la balalaica, el saxofón, la armónica, la gaita, el acordeón y diversas clases de flautas. Salvo contadas excepciones, todos los temas interpretados por el grupo han sido compuestos por Ian Anderson, auténtico líder y factótum del grupo. Anderson es un personaje camaleónico, tanto en su aspecto como en su capacidad para reinventar continuamente su propia música, lo cual ha permitido a Jethro Tull mantenerse joven a pesar de los años. El grupo ha pasado por diversas formaciones y estilos.
(de wikipedia)

18 de marzo de 2008

Gubaidulina: Las 7 palabras de Jesús en la Cruz






Seguimos en Semana Santa y seguimos con una obra: "Las 7 palabras". Pero ahora avanzamos hacia el siglo XX y nos encontramos con una compositora rusa: Sofía Gubaidulina.

Compositora rusa nacida en Chistopol en 1931. De padre tártaro y madre rusa, inició sus estudios musicales en el Conservatorio de Kazan, especializándose en composición en el Conservatorio de Moscú. En 1975 fundó junto a Victor Suslin y Vyacheslav Artyomov, la Ensemble Astreia, grupo musical especializado, entre otras cosas, en coleccionar instrumentos rituales. Experimentando con estos instrumentos, llega a alcanzar respuestas sónicas hasta entonces desconocidas, en una creatividad que saca el máximo provecho de todos los medios a su alcance, desde lo tradicional hasta lo más vanguardista. Su fama como compositora creció de modo espectacular desde que en 1985 obtuvo el permiso para viajar a occidente. Su labor en el campo de la composición se caracteriza por la exploración táctil y la improvisación basada en los elementos folklóricos propios de las culturas caucásica, rusa y asiática. En 1992 se estableció definitivamente en la ciudad de Hamburgo. Es miembro, entre otras asociaciones, de la Academia de las Artes de Berlín y de la Freie Akademie der Kunste de Hamburgo 
(de El poder de la palabra)

Otros compositores luchan en pos de la claridad formal, o de la recreación de una vivencia poética; Gubaidulina demanda un mensaje significativo. Cualquier elemento musical es bueno para ser utlizado como símbolo en su discurso. La compositora presenta una concepción dialéctica de la música y sus símbolos. Gubaidulina, desde una religiosidad algo difusa, teñida de evidentes signos de misticismo, pretende contribuir con su música a la renovación espiritual de una humanidad decadente.
Su música se caracteriza por fuertes dosis de fantasía, novedosa y personal tímbrica, libertad y flexibilidad armónicas, exploración continua del juego de contrastes, admirable variedad de recursos y técnicas compositivas y preeminencia del porte melódico.
Para Gubaidulina, la música es un manantial inagotable de comunicatividad simbólica, un lenguaje directo y poderoso con el que revitalizar la exhausta espiritualidad humana.



Las siete palabras de Jesús en la cruz, para chelo, acordeón, bayan y cuerdas 1982

Composición de afinadísima escritura en la que su carácter quasi biológico e interiorista campea sobre la tarea descriptiva, también presente. Violonchelo y bayán se encargan de la emisión de las siete frases de Cristo en la Cruz, en estas ‘‘Siete Palabras’’ en las que la genial alumna de Dmitri Shostakovich obliga a unos dúos alternativos donde las difíciles combinaciones rítmicas conducen más a un realismo expresivo que al mero virtuosismo (sin que esta condición sea esquivable, tampoco, para tal objetivo). La escritura del bayán alterna los pasajes más intimistas y delicados con otros broncos, de estudiada rudeza, como son los ascensos y descensos en clusters, por ejemplo. Todo ello combina con un lenguaje del violonchelo en el que se activan los recursos más expresivos del instrumento (hacen recordar, en cierto modo, al Concierto para Viola, de la misma autora), al que se obliga a pasajes tan difíciles como efectistas, como puede ser el final de la última Palabra, donde al discurso en tenue línea melismática se le imponen, a la vez, unos pizzicatos que señalan la expiración de Cristo, mientras el bayán afloja el fuelle mostrando los últimos respiros.

No hay un texto que se recite durante su curso, de algo más de treinta minutos, pero sí una vivencia musical al texto de las últimas palabras pronunciadas por un Cristo crucificado y casi sin palabras. Y está a cargo de un pequeño grupo de cuerdas, un cello y un acordeón. Ya Roberto Gerhard reclamaba igualdad de derechos para este último instrumento, en su Noneto. Y aunque, desde luego, el acordeón esté enraizado al folclore ruso y caucásico, que interesó a Gubaidulina durante su largo periodo de formación, su presencia en nada facilita la recepción de una obra que en su primer encuentro con el oyente parece protegida por un cierre hermético. Sólo las sucesivas escuchas (a ser posible en completo silencio y a oscuras), van haciendo caer uno a uno los velos que vetaban su expresión, y la pieza acaba revelándose como poseedora de una rica y nutritiva savia.

Cabe hablar en ella de un crescendo, asociado a la inversa a la agonía de Jesús. Hay una impresionante lamentación, de más de ocho minutos (Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?), que contiene incontables momentos de espanto, y es más definitoria de la soledad de Cristo que toda la violencia que Hollywood ha hecho arreciar sobre el personaje en la última propuesta fílmica del padre Gibson. En el Consummatum est sentimos como el velo del templo está a punto de rajarse de una a otra parte, lo cual nos es confiado por medio de una violencia inusitada que tiembla y que retumba. Después, con las últimas notas, sólo quedan las tinieblas, que se han ido adensando. Y cuando cae el último gran velo nos sentimos casi aliviados.

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16 de marzo de 2008

Heinrich Schütz: Las 7 palabras de Cristo en la Cruz



Como estamos en Semana Santa viene a mi blog una obra religiosa de Heinrich Schütz apropiada para estas fechas: Las 7 palabras de Cristo en la Cruz.


Schütz nació en Köstritz (Turingia). Su talento musical fue descubierto por Mauricio I de Hesse-Kassel en 1599. Después de formar parte de un coro infantil, fue a estudiar leyes a Marburgo, luego se establece en Venecia entre 1609 y 1613, para estudiar música con Giovanni Gabrieli. Posteriormente realiza una breve práctica como organista, se traslada a Dresde en 1615, donde trabaja como compositor de la corte del Príncipe elector de Sajonia. Conservó su puesto en Dresde hasta el fin de su vida (creando la semilla de lo que actualmente es la Capilla del Estado de Dresde), pero dejó la ciudad en varias ocasiones: en 1628 viaja a Venecia, donde posiblemente se entrevista con Claudio Monteverdi -se cree inclusive que estudió con él-, y en 1633, después de la Guerra de los Treinta Años, interrumpe su actuación en la corte de Sajonia y toma un puesto en Copenhague. Retorna a Dresde en 1641 y permanece allí hasta su muerte en 1672, a la edad de 87 años.

Las composiciones de Schütz muestran la influencia de sus dos principales maestros, Gabrieli (notablemente en el resplandeciente estilo policoral de la escuela veneciana y en su estilo concertante), y Monteverdi. Además recibe la influencia de los compositores de la escuela holandesa del siglo XVI. Su obra más conocida se encuentra en el campo de la música sacra, desde obras solistas con acompañamiento instrumental hasta música coral "a capella" . Sus trabajos más representativos incluyen sus tres libros de Sinfonías Sacras , los "Salmos de David", las "Siete palabras de Jesucristo en la Cruz" y sus tres series de Pasiones.

La música de Schütz, que al principio resulta progresista, deriva en un estilo simple y muy austero, culminando con sus últimas Pasiones. Algunas consideraciones prácticas permiten entender las causas de este cambio: la Guerra de los Treinta Años devastó la infraestructura musical de Alemania y no existían los medios para interpretar las obras gigantescas al estilo de la Escuela Veneciana, características de sus primeros trabajos. Schütz fue uno de los últimos compositores que escribió en un estilo modal, con armonías no funcionales a menudo resultantes del juego entre las voces. En contraste, mucha de su música muestra un fuerte empuje tonal cuando encara las cadencias. Su música hace un uso intensivo de la imitación, en la que las entradas se suceden en orden irregular y en intervalos variados. Una característica divertida de Schütz es la creación de intensas disonancias causadas por el movimiento correcto de dos o más voces a través de una armonía implícita. Sobre todo, su música muestra una sensibilidad extrema por los acentos y significados del texto, que a menudo es articulado usando figuras técnicas especiales tomadas de la música poética, que a su vez derivan de las figuras verbales de los retóricos clásicos.
Casi no ha sobrevivido música secular de Schütz, excepto unas pocas canciones domésticas ("arien") y ninguna música puramente instrumental (salvo que se contabilicen como tal los breves movimientos instrumentales titulados "Sinfonía" , que encierran los diálogos en "Las siete palabras" ). A pesar de esto, Schütz tiene la reputación de haber sido uno de los mejores organistas de Alemania.
La influencia de Schütz fue muy importante por traer nuevas ideas musicales desde Italia, influencia que mantuvo sobre los compositores que lo siguieron. El estilo de la escuela de órgano del norte alemán deriva largamente de la obra de Schütz, así como de Jan Pieterszoon Sweelinck. Un siglo después, su legado culminaría en la obra de J.S. Bach. (de wikipedia)
Más de un siglo antes de que Haydn compusiera sus famosas Siete palabras, Heinrich Schütz (1585-1672) escribió esta obra a modo de Historia de la Pasión que se sitúa en las antípodas de las grandes pasiones barrocas propias de la contrareforma católica. Al contrario, la obra de Schütz contribuye a interiorizar las siete palabras pronunciadas por Cristo en la cruz en una meditación serena en la que la música invita a la contemplación. Schütz, que conocía muy bien la música italiana, pues estuvo en Venecia entre 1609 y 1613, muestra aquí sus dotes para la música sacra de raíz alemana y protestante, que tanta influencia tendría sobre la obra de Bach. En otras piezas religiosas, en cambio, se dejó llevar por los gustos imperantes en Venecia, especialmente por el estilo de Giovanni Gabrieli, del que fue discípulo. (de "vagos", Joramala)
1 Magnificat Swv 468
2 Erbarm dich mein, o Herre Gott Swv 447
3 Quemadmodum desiderat Swv 336
4 Anima mea Swv 263 - Adjuro vos Swv 264
5 Ach Herr, du Shöpfer aller Ding Swv 450
6 Die sieben worte Jesu Christi am Kreuz Swv 478
7 Meine Seele erhebt den Herren Swv 344
8 Die mit Tränen säen Swv 42


La grabación escogida es de un CD Harmonia Mundi

ENSEMBLE CLÉMENT JANEQUIN
LES SAQUEBOUTIERS DE TOULOUSE

Agnès Mellon, soprano
Dominique Visse, contratenor
Bruno Boterf, tenor
Philippe Cantor, barítono
Antoine Sicot, bajo
Konrad Junghänel, laúd
Jonathan Cable, bajo de viola y contrabajo

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5 de marzo de 2008

Olga Neuwirth



Seguimos en el siglo XX pero con músicas bien diferentes. De la zarzuela española... a la musica de vanguardia austriaca. Y viene a mi blog Olga Neuwirth. 


La compositora austriaca Olga Neuwirth nació en 1968 y estudió con Erich Urbaner, Elinor Armer y Tristan Murail en Viena, San Francisco y París. En 1999 recibió los premios Ernst Krenek, Ernst von Siemens y Paul Hindemith. Ese mismo año causó impacto con el estreno de su primera ópera, La Fiesta de los Corderos, un impacto que fue reforzado en 2003 con otro estreno operático, Lost Highway, basado en la película de David Lynch.

He escogido un youtube de 31 vídeos con una selección de sus obras:

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24 de febrero de 2008

Doña Francisquita





Después de las zarzuelas "La tabernera del puerto"y "La verbena de la Paloma", "Doña Francisquita", de Amadeo Vives.

A continuación coloco unos estupendos comentarios debidos a Diego Emilio Fernández Álvarez

El compositor

Amadeo Vives nació en Collbató (Barcelona) el 18 de noviembre de 1871 y murió en Madrid el 2 de diciembre de 1932. De niño estuvo internado en el Asilo de San Juan de Dios de Barcelona que le generó pésimos recuerdos pero que le dio la posibilidad de su primer contacto serio con la música en 1886: la Dirección de la Banda del Asilo de la misma orden en Málaga (donde un hermano suyo era sacerdote). Luego vuelve a Barcelona, pasando por una etapa en Toledo y componiendo en 1886 una sinfonía. En 1891 funda con Luis Millet el Orfeo Catalá y estrena diversas composiciones, destacando en 1894 L'Emigrant, en esos tiempos tuvo determinada relación personal y musical con el catalanismo. En 1897 marcha a Madrid compaginando su actividad principal de compositor de zarzuelas (salvo su ópera Arthus de 1897 y las Canciones Epigramáticas de 1915), con la de empresario de los Teatros de la Zarzuela, Cómico y Eslava, aventuras que algunas veces le depararon desastres económicos que no le conturbaron el ánimo. Resultando imposible relacionar sus obras, me limito a detallar las más significativas,: DON LUCAS DEL CIGARRAL (1899), LA BALADA DE LA LUZ (1900), BOHEMIOS y EL HUSAR DE LA GUARDIA (1904), LA GATITA BLANCA (1905), JUEGOS MALABARES (1910), LA GENERALA (1912), MARUXA (1914) DOÑA FRANCISQUITA (1923), LA VILLANA (1927) y LOS FLAMENCOS (1928), algunas de ellas en colaboración con Gerónimo Giménez, al que precisamente Vives bautizó con el apelativo de “el músico del garbo”. Estamos ante uno de los compositores más grandes de la zarzuela de todos los tiempos, con una formación intelectual y musical de primerísimo nivel, y que a los efectos “zarzueleros” que interesa a los aficionados constituye además una personalidad con criterios tan importantes que merecen un análisis más completo de sus opiniones, que dejo para otra ocasión.

La obra

Doña Francisquita, se estrenó en el Teatro Apolo de Madrid el 17 de octubre de 1923, interpretando los principales papeles Mary Isaura en Francisquita , Cora Raga en Aurora “La Beltrana”, Felisa Lázaro en Doña Francisca, Juan de Casenave en Fernando, Antonio Palacios en Cardona y Ricardo Güell en Don Matías. Esta denominada comedia lírica en tres actos está basada en “La discreta enamorada” de Lope de Vega que a su vez se inspiró en un cuento del Decamerón, la narración tercera de la jornada tercera, en que Pampinea fue el “precedente” de Francisquita, el fraile el de Don Matías y el caballero el de Fernando. La acción se retrasa dos siglos respecto a la contemplada por Lope, con lo que, además, queda salpicada del madrileñismo cantado por Galdós y por Mesonero Romanos. En la gestación de la obra tal y como hoy la conocemos abundan los sucedidos, empezando por la forma de componer de Vives que se anticipaba al libreto mediante lo que llamaban “el monstruo” que venía a ser una especie de “andamio” literario sobre el que el compositor escribía su música, andamio que luego era sustituido por el libretista, pues bien los primeros versos de la canción de la juventud (Canto alegre de la juventud que eres alma del viejo Madrid) formaban parte del “monstruo” pero con tan buen acierto que fueron respetados en el libreto definitivo. También se admite generalmente que el maestro recurrió al archivo municipal de Madrid para estudiar tonadillas que utilizó en su obra, siendo por ello acusado de plagio, sin más base que la ignorancia y la envidia. No faltó la peripecia física en forma de accidente que sufrió el maestro días antes del estreno y que obligó a que la instrumentación de algunos números la terminasen otros compositores, entre ellos Conrado del Campo, Turina y Pablo Luna quien se encargó nada menos que del “coro de románticos” impregnándolo quizás de lo que Vives denominó “música rubia” a la realizada por el aragonés. Queda por decir que antes de escoger el título se barajaron otros como Doña Manolita, Felipa y Felipita, Doña Mariquita….. Por último es preciso comentar que después del estreno, Vives suprimió un dúo de Francisquita y Francisca y por contra el dúo de Francisquita y Fernando “Le van a oír no sea usted imprudente” no figuró en la partitura hasta el estreno en Barcelona. El éxito fue apoteósico, inaudito, portentoso, repitiéndose muchos números, y Sol Burguete se hace eco de que el entusiasmado público llegaba a corear que “en España, sólo Vives y Belmonte”. Estadísticamente se cuenta de que en 20 años la obra se representó 5.210 veces, de las cuales 682 en Madrid y ¡896! en Barcelona. Este éxito no ha dejado de acompañarla en los 83 años de vida que ya tiene, aunque el veredicto del público y de la crítica convirtió en principal el papel pensado como secundario de Aurora la Beltrana en detrimento del de Francisquita, hasta tal punto que algunos de los autores consultados citan un artículo de Emilio Carrere en 1943 según el cual Vives pensó en suprimir el dúo de Aurora y Fernando para no restar protagonismo a Mary Isaura, por la especial relación que, al parecer, le unía a ella, conformándose al final con pedir a Cora Raga no repitiese el número pues “él había escrito un dúo y no un cuple”. En la senda de triunfos que esta obra ha proporcionado, además de Cora Raga, han destacado Emilio Vendrell: el mejor Fernando hasta 1956 en que comenzó la era Alfredo Kraus.

Sinopsis

Literariamente el argumento presenta la historia del amor de Francisquita por Fernando que ni lo nota, absorbido como está por una cómica: Aurora la Beltrana, que no le corresponde. Francisquita cortejada por el padre de Fernando se deja querer y lo alerta contra su hijo, logrando, de esta manera, interesarle. En realidad leyendo la canción del ruiseñor nos enteramos de todo, pues “la rosa que languidece de casto amor” es Francisquita, “el ruiseñor” es Fernando, “el zángano zumbador” es Don Matías y “la otra flor” es Aurora. Esta trama principal se desarrolla en un ambiente castizo que capta sensacionalmente el espíritu del pueblo de Madrid tal como lo entendió Vives cuya pretensión con esta obra fue “hacer una Verbena de la Paloma en tres actos”.

Indice de escenas

Musicalmente la obra se articula en tres actos y en los siguientes números:

Acto I: 1. Introducción y escena, “El lañador” que sirve para presentar a los principales personajes. 2. Trío, “Peno por un hombre, madre, que no me quiere”, en realidad un dúo de Francisquita y Fernando con intervención también de Cardona. 3. Cuarteto “De que te finges valiente”, casi un terceto entre Aurora, Fernando y Cardona. 4. Escena “Cuando un hombre se quiere casar”. 5. Canción de la juventud, con intervención primero de Cardona “Amigos oídme”, luego de Fernando, de gran dificultad y espectacularidad, “Gozad la primavera de vuestra vida” y finalmente de ellos y el coro “Canto alegre de la juventud”. 6. Trío que contiene la “Canción del Ruiseñor” piedra de toque para sopranos, con pasajes de coloratura. 7. Escena de carnaval que contiene los castizos sones de “Me ha dicho mi marido que no me vista” o “No vayas con careta porque repara” y el famoso “Soy madrileña” de la Beltrana.

Acto II: 8. Cofradía de la bulla, que comienza en ritmo de fandango “No sabes niño del alma” y sigue con un pasacalle “Alza Pilili”. 9. Dúo de Francisquita y Fernando “Le van o oír no sea usted imprudente”, apasionado. 10. Romanza de Fernando “Por el humo se sabe donde está el fuego”, cantado por la mayoría de los grandes tenores españoles. 11. Dúo de Aurora y Fernando, “Escúchame” con influencias aflamencadas, que llega a su climax con “Escucha mi bien” y su respuesta “Me gustas mujer”. 12. Escena “Fui demasiado vehemente” y concertante, que, en la parte de Fernando, dice “Ay Madrid del alma”. 13. Escena “Los que quieran patatas y vino añejo”.

Acto III: 14. Coro de románticos “donde va la alegría”, forma parte de la cúspide musical de esta obra y, a mi entender, de todo el género de la Zarzuela . 15. Escena que comienza con aire de seguidilla “Aurorilla la Beltrana ¿no quiere cantar?”, sigue con un bolero o canción del Marabú “A un jilguero esperaba mi jaula de oro” y termina con un fandango instrumental. 16. Dúo algo acaramelado de Francisquita y Fernando contentando al padre de éste y 17. Repetición del coro “Canto alegre da la juventud”.

He escogido una amplia selección de números musicales de la obra:

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11 de febrero de 2008

Bohuslav Martinu



Respondiendo a una petición, viene a mi blog el compositor checo del siglo XX Bohuslav Martinu.


Compositor checo, tal vez el más famoso del siglo XX después de Leoš Janáček. Nació en Polika y estudió con el compositor y violinista checo Josef Suk y en 1923 en París con el compositor francés Albert Roussel, quien ejerció una influencia decisiva en su estilo. Martinů vivió en Estados Unidos entre 1940 y 1946, periodo en el que comenzó a componer sus seis sinfonías, donde combina la tonalidad disonante y el estilo neoclásico de Roussel con una especial sensibilidad hacia la música folclórica checa. Entre sus obras cabe destacar Memorial de Lidice (1943) para orquesta, la Sinfonía nº 6 (1953) y la ópera La Pasión griega sobre el texto de Cristo nuevamente crucificado de Nikos Kazantzakis (1958). Martinů fue un autor muy prolífico. Entre sus numerosas composiciones se encuentran obras coreográficas, seis sinfonías así como obra concertante y música de cámara. Martinu fue un compositor cosmopolita, influido por la cultura francesa, pero que jamás olvidó los acentos de su patria checa adonde las vicisitudes de la política le impidieron regresar. Murió de cáncer en Suiza. Martinu recibió una fuerte influencia tanto del impresionismo como de otros compositores y del jazz. Sin embargo, su obra es ante todo la expresión del ideal nacional de la música checa en un lenguaje internacional.
(El poder de la palabra)

He escogido, dentro de su amplio catálogo, sus dos últimas sinfonías, la nº 5 (1946) y la nº 6 (1951-53).

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22 de enero de 2008

Leos Janacek - Obras para piano



Ahora le toca el turno al compositor checo Leos Janacek.



Compositor checo, el más importante de su país a comienzos del siglo XX. Su estilo se basa en la música folclórica de Moravia. Nació en Hukvaldy (Moravia del Norte) y de niño formó parte del coro de un monasterio de Brünn (hoy día Brno). Más tarde, estudió en San Petersburgo, Leipzig, Praga y Viena. Admirador de Antonín Dvorák; entre 1881 y 1888 fue director del la Filarmónica Checa. Asimismo fundó e impartió clases en la escuela de órgano de Brünn (1882-1920) y en el Conservatorio de Praga (1920-1925). Recogió muchas composiciones folclóricas y durante un breve periodo publicó una revista especializada. Consiguió reputación internacional con su ópera Jenufa (1904, revisada en 1916 y compuesta en un estilo vehemente y de gran fuerza dramática). Al igual que su Misa glagolítica (1926), está influida por los ritmos y acentos de la lengua morava. El lento desarrollo de su estilo personal, el hecho de padecer un amor no correspondido que le inspiró el Diario de un desaparecido y la aparición de un fuerte sentimiento nacionalista, en especial a partir de la proclamación de Checoslovaquia en 1918, suscitaron en él una desbordante capacidad creativa. Janácek realizó con el profesor František Bartos un importante trabajo de recopilación de canciones populares en Moravia pero su obra como compositor se retrasaba.

De hecho, sus obras más famosas las compuso durante los últimos diez años de su vida. Por esta razón se le considera un compositor del siglo XX, a pesar de que tenía cuarenta y siete años cuando comenzó el siglo. Durante este periodo compuso los dos cuartetos de cuerda, el primero inspirado por la Sonata a Kreutzer de Liev Tolstoi y el segundo llamado Páginas íntimas, el sexteto para viento Mladi, las obras orquestales Taras Bulba y Sinfonietta y 8 óperas: Šarka (1887), de orientación neorromantica sobre una leyenda nacional que ya había utilizado Bedrich Smetana en un poema sinfónico, Comienzo de romance (1894), Jenufa (1904), Las excursiones del señor Broucek a la luna y al siglo XV (1917), Katia Kabanova (1921), La zorrita astuta (1923) y El caso Makropoulos (1925) sobre un relato de Karel Capek y De la casa de los muertos (1928) inspirada en una obra de Fiódor Dostoievski. También Janácek fue autor de excelentes composiciones corales sobre textos extraídos de poemas de Petr Bezruc. Es muy importante su producción operística por lo que hoy día se le considera una de las figuras importantes de la música del siglo XX

(El poder de la palabra)


He escogido su obra pianística "En un sendero cubierto de hierba" de 1908:


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3 de enero de 2008

Sibelius - Segerstam






Después de las Navidades, sigo con el blog y lo hago con uno de mis compositores preferidos en cuanto a sinfonías se refiere, Jan Sibelius.

Compositor finés cuyas sinfonías y poemas sinfónicos reflejan un concepto romántico de la música con tendencia nacionalista. Nació en Hämeenlinna el 8 de diciembre de 1865, su verdadero nombre era Jean Julius Christian Sibelius. Estudió música en el conservatorio de Helsinki y composición en Viena con el músico húngaro Karl Goldmark. En principio quería ser violinista, pero más tarde abandonó esta idea para dedicarse a la composición. Sibelius fue profesor de teoría musical en el conservatorio de Helsinki entre 1892 y 1897, año en que recibió una beca del gobierno que le permitió dedicarse exclusivamente a la composición. Salvo algún viaje esporádico, vivió hasta su muerte en Järvenpää, en las afueras de Helsinki. En 1929 dejó de componer. Falleció el 20 de septiembre de 1957 a la edad de 91 años.



Sibelius fue el principal compositor finés y uno de los autores sinfónicos más importantes del siglo XX. Su música se inspira en gran medida en la naturaleza y en las leyendas finesas, como el Kalevala. Aunque en sus composiciones no utiliza directamente músicas folclóricas, sí emplea patrones melódicos y rítmicos extraídos de la poesía y la música popular finlandesa. Una de sus obras más famosas, el poema sinfónico Finlandia (1899, revisada en 1900) fue prohibida en su momento por las autoridades rusas porque suscitaba un gran fervor patriótico entre la población. Una de las principales características de Sibelius es el uso frecuente de motivos breves que se transforman de modo continuo, evolucionando finalmente hacia desarrollos melódicos completos. Destaca como compositor de sinfonías y poemas sinfónicos y es preciso ponderar su dominio del arte de la orquestación. Sibelius, uno de los últimos exponentes del romanticismo musical del siglo XIX, se esforzaba por mantener la estructura formal siguiendo la huella de Johannes Brahms.




Su concepto de sinfonía complementaba al de Gustav Mahler, quien un día le confesó que para él componerlas era "crear un mundo que debe abrazarlo todo". En cambio para Sibelius lo importante era "una lógica profunda que interconectase todos los motivos". Por esta razón sus sinfonías tienden hacia la austeridad y la compresión de la forma, tendencia que se iba haciendo más pronunciada a medida que avanzaban los años. Sibelius condensó los dos primeros movimientos de la Sinfonía nº 5 en mi bemol mayor, opus 82 hasta dejarlos en uno sólo, y la estructura tradicional de cuatro tiempos de su Sinfonía nº 7 en do mayor, opus 105 la redujo a un sólo movimiento. Entre las principales obras de Sibelius se encuentran sus 7 sinfonías (1899-1924) y los poemas sinfónicos En Saga (1892, revisado en 1901), El cisne de Tuonela (1893), Cabalgata nocturna y amanecer (1909), Las Oceánicas (1914) y Tapiola (1925). También es autor de un Concierto para violín en re menor, opus 47 (1903), música de cámara y vocal, obras para piano y numerosas canciones. Sibelius, que en su país está considerado como una figura emblemática, es el punto de partida del importante movimiento musical finés de nuestro siglo.
(El poder de la palabra)

He escogido dos de mis sinfonías preferidas: La íntima y evocadora sexta y la épica y sintética séptima


Enlace 1

Enlace 2

20 de diciembre de 2007

Niños Cantores de Viena




Para terminar el año viejo y comenzar el nuevo año, he escogido a los Niños Cantores de Viena que en una selección de 36 canciones, nos ofrecen una variada muestra de su arte con viilancicos, polkas y otros temas de su repertorio.

El Coro de Niños de Viena (En alemán: Wiener Sängerknaben) es un coro de niños sopranos y altos (mezzosoprano o tiple) con sede en Viena, Austria. Es uno de los coros de niños más conocidos del mundo. Los niños son seleccionados principalmente en Austria, pero también provienen de otras naciones del mundo, y se los entrevista individualmente.
Son conocidos por su estándar vocal extremadamente exigente. También son conocidos por el hecho de que los niños son castrados en edad temprana para llegar a notas más altas durante sus cantos. El coro ha trabajado con la obra de músicos como Wolfgang Amadeus Mozart, Antonio Caldara, Antonio Salieri, Heinrich Isaac, Paul Hofhaimer, Heinrich Ignaz Franz Biber, Johann Joseph Fux, Christoph Willibald Gluck, y Anton Bruckner.
El coro es el descendiente actual del coro de niños de la corte vienesa, que data de la Baja Edad Media. El coro fue establecido por una carta escrita de Maximiliano I el 7 de julio de 1498. En este documento el emperador ordena a los oficiales de la corte que contraten a un maestro de canto, dos bajos y seis niños. Un esloveno, Jurij Slatkonja, se convirtió en director del conjunto.
El coro tenía como finalidad proporcionar acompañamiento musical a la misa. Los niños recibían una sólida educación musical, lo que tenía un gran impacto en el resto de sus vidas, haciendo que muchos de ellos fueran después compositores como Jacobus Gallus Carniolus, Franz Schubert, o directores de orquesta: Hans Richter, Felix Mottl y Clemens Krauss.
En la época de los grandes compositores clásicos, alcanzó una perfección antes desconocida. Su trabajo quedó interrumpido por la Primera Guerra Mundial. En 1920 la Hofkapelle (músicos de la corte) se deshizo. Sin embargo, el rector de aquel tiempo, Josef Schnitt, buscó seguir la tradición. En 1924 se fundó oficialmente el "Coro de niños cantores de Viena", y se ha desarrollado hasta ser un grupo musical profesional.
Desde 1948 el Palacio Augarten ha sido su local de ensayos e internado que va desde el kindergarten hasta la secundaria. Es una escuela coral en la que los cantores, además de la enseñanza musical, hacían los estudios de segunda enseñanza, o aprendían un oficio. El Palacio reúne todas las condiciones de un colegio moderno. El número de aspirantes a ingresar en ella es enorme. El ingreso exige unas pruebas muy duras de condiciones físicas, intelectuales y vocales, ya que los considerables gastos de la escuela han de sufragarse con los conciertos que los muchachos den en Austria y en el extranjero.
El coro es una organización privada, no lucrativa. Hay aproximadamente cien coristas de entre diez y catorce años. Los niños se dividen en cuatro coros para las giras, que dan unas 300 representaciones, siendo vistos por cerca de medio millón de espectadores. Cada grupo va de gira durante 9-11 semanas.
(de wikipedia)

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13 de diciembre de 2007

¡Felices Navidades!




A todos los visitantes de este blog de música variada


musicoclásico les desea con simpatía


felices Navidades y que tengan en el nuevo año una buena entrada


además de prosperidad en el devenir de sus días.



(Este fichero es una presentación Powerpoint de Microsoft Office)

28 de noviembre de 2007

Bill Evans







De la música orquestal del siglo XX al jazz. Y traigo al blog a un gran jazzman y estupendo pianista. ¡A Bill Evans!

Bill Evans (Plainfield, 16 de agosto de 1929 - Nueva York, 15 de septiembre de 1980), pianista estadounidense de jazz. Su obra abarca el cool, el post-bop y la música modal. Está considerado como uno de los más importantes pianista de jazz de la historia. Su influencia se puede percibir en numerosos pianistas como Brad Mehldau, Chick Corea, Keith Jarrett y Herbie Hancock.

Evans es un pianista que parte del impresionismo de Debussy y Ravel, y trae al jazz una influencia de corte clásico europea, llena de lirismo, relajación e introversión (de él dijo Gene Lees que era un "poeta del piano"). Una parte de las críticas que se le ha dirigido está encaminada a recordar su dificultad para el swing y un apartamiento excesivo de las raíces africanas del jazz. Por otro lado, también se le ha reprochado un considerable efecto de monotonía en una audición global de su obra, debido a su apegamiento riguroso a un determinado estilo. Una de sus principales aportaciones es la consecución de tríos jazzísticos en los que el piano entraba en un auténtico diálogo con la batería y el bajo.
En una ocasión tuvo que aceptar un contrato con el Village Vanguard de Nueva York, y por ese tiempo tenía el brazo derecho inmovilizado, así que tuvo que tocar durante varias semanas con el izquierdo, ayudándose con el pedal.

Nacido y crecido en New Jersey, Evans fue a la Southeastern Louisiana University con una beca de flauta, y allí recibió clases teóricas, tocó en la banda y jugó al fútbol americano. Graduado en piano en 1950, comenzó una gira con la Herbie Fields band, pero fue llamado pronto a filas y terminó tocando en la Fifth Army Band cerca de Chicago. Tras tres años de servicio, llegó en 1954 a Nueva York, tocando en el cuarteto de Tony Scott y con el guitarrista Mudel Lowe, y emprendiendo estudios de posgraduado en el Mannes College, donde se encontró con el compositor George Russell y sus teorías sobre jazz modal. Hacia 1956, había grabado ya su primer álbum como líder para la compañía Riverside, New Jazz Conceptions, todavía dominado por el estilo bebop del maestro de pianistas Bud Powell, pero presentando ya la que iba a ser su composición más conocida, "Waltz for Debby", que había escrito durante su estancia en el ejército.

En poco tiempo tocó con Charles Mingus, Art Farmer, Lee Konitz y Oliver Nelson y más tarde, en el 58, recibió el “Premio al pianista revelación”. De todas sus colaboraciones, las más significativas fueron con George Rusell (arreglista), Art Farmer y Hal McKusick en “Concerto for Billy The Kid”.
En la primavera de 1958, Evans comenzó una colaboración de ocho meses con el Miles Davis Sextet, ejerciendo una poderosa influencia sobre Davis. Aunque abandonó al trompetista en el otoño, exhausto por las presiones y ansioso de formar su propio grupo, estuvo profundamente involucrado en la planificación y ejecución del disco Kind of blue (editado en 1959), contribuyendo con ideas sobre el estilo, la estructura y la improvisación de tipo modal, y colaborando en varias de las composiciones. Kind of Blue -el mayor éxito de ventas nunca obtenido por un disco de jazz acústico - contiene las que quizá son las más conmovedoras interpretaciones de la carrera de Evans.
Evans volvió a la escena como líder en diciembre de 1958 con el álbum Everybody Digs Bill Evans, que incluye el famoso tema "Peace Piece". Su imagen quedó completamente definida cuando trabajó junto con Paul Motian (batería) y Scott LaFaro (contrabajista). Este trío reinventó el concepto de interpares dando tanto protagonismo al contrabajo como al piano, rompiendo los conceptos de instrumento solista y acompañantes. El contrabajo pierde casi por completo sus funciones metronómicas. Con este grupo, Evans se convirtió en una estrella. Por desgracia, LaFaro murió prematuramente a los 25 años; Evans pasó una año de retiro. Regresó la primavera siguiente con Chuck Israels como su bajista; tocó en dúo con el guitarrista Jim Hall y en una sesión de swing en quinteto, Interplay, con Hall y el trompetista Freddie Hubbard.
Tras grabar con Verve en 1962, Evans fue animado por el productor Creed Taylor a continuar grabando en los más variados formatos: con la big band de Gary McFarland, con una orquesta con arreglos de Claus Ogerman, con Stan Getz, etc. En 1967 grabó un par de discos a dúo con Tony Bennet, por los que ganó un Grammy. El experimento más destacable fue Conversations With Myself, una sesión en la que Evans tocó un segundo y un tercer piano sobre el primero. Su única concesión al emergente jazz-rock fue en 1970, tocando el piano eléctrico Rhodes. Luego, su carrera está vinculada a numerosos tríos. Tras Verve, Evans grabaría para Columbia (1971-1972), Fantasy (1973-1977) y Warner Bros (1977-1980). Su último trío con Marc Johnson y La Barbera ha sido considerado el mejor desde el que formó con LeFaro y Motian.
Murió debido a una insuficiencia hepática y a una hemorragia interna provocadas por la drogadicción a la heroína y cocaína.
(de Wikipedia)

He escogido un youtube de 8 vídeos con una selección de su obra.

16 de noviembre de 2007

Einojuhani Rautavaara



Vuelvo al siglo XX y lo hago con Einojuhani Rautavaara, compositor finlandés, con ciertas connotaciones sibelianas.

En este compositor influyen: la gigantesca figura de Sibelius, siempre admirada, los rusos Shostakovich y Prokofiev, Bartok y su sublimación musical del folklore, una confesada predilección por los maestros franceses del siglo XX, especialmente Debussy y Messiaen, el magisterio centroeuropeo de Vogel, intermediario que le acerca al expresionismo vienés. Todas estas influencias proporcionan una vasta sabiduría a Rautavaara, no para indagar en el mero experimento sonoro, sino más bien para contar sus peculiares historias musicales.
Casi todas las obras de Rautavaara esconden una personalísima motivación, una vivencia personal, una imagen, un poema, un sueño, argumentos más que suficientes para dar rienda suelta a la expresión musical. Uno de sus temas de inspiración es el de los ángeles; se diría que el símbolo angélico representa un espacio fronterizo, un vértice donde la misma realidad tiene dos rostros, uno bello y otro siniestro. El compositor suele utilizar una gran variedad de recursos expresivos y el desarrollo de una armonía modal, tan querida por los compositores nórdicos, que aporta una atmósfera específica de indudable magnetismo.

Por su interés adjunto el siguiente artículo de Juan Hitters:

"Finlandés contemporáneo (nació en 1928), esta figura nacional (es muy reconocido en su país) estudió con Aaron Copland en Nueva York y su estilo es difícil de sintetizar. Ha compuesto desde música de cámara y orquestal (ocho sinfonías, conciertos para varios instrumentos, poemas sinfónicos) hasta varias óperas y música coral. A pesar de haber realizado un extraño camino desde la música serial hasta la neo-romántica, creo que existe un cierto sonido Rautavaariano. Maravillosos paisajes sonoros invitan a una lectura espacial de sus trabajos (podemos escuchar ciertos rasgos de Sibelius en sus composiciones orquestales), que invitan a ser transitados como si de viajes se tratara (de hecho, su última sinfonía lleva el nombre de El viaje).Milan Kundera ha comparado a la música sinfónica con un viaje a través de un mundo sin fronteras. Esta percepción de la experiencia sonora como un recorrido a través de un espacio imaginario, es sín duda una característica de la música de Rautavaara, y me recuerda las propuestas de Robert Fripp (sus soundscapes) y los trabajos de Harold Budd junto a Andy Partridge y Brian Eno. Los doce tonos de la escala cromática no son más que el vocabulario de la música del siglo XX, pero es la sintaxis que uno utiliza al construir la música donde reside el desafío. Este planteo es el que busca resolver Rautavaara en toda su obra, intentando mantenerse ajeno a las modas y restricciones de las orientaciones academicistas que han imperado en los diferentes momentos del siglo XX. Ahora, a la música. ¿Por dónde empezar? Su obra orquestal más conocida es su Cantus Arcticus Op. 61, concierto para pájaros y orquesta. Esta obra es ya un mojón en la historia de la música finlandesa y podemos hablar de un clásico moderno. Hay varias grabaciones, todas ellas muy buenas, y es probable que sea éste el mejor lugar para entrar a su universo. Compuesta en 1972, se trata de un concierto en el que se enhebran grabaciones de cantos de pájaros con la textura de las cuerdas y los vientos. Es “listener-friendly” y muy original. Forma parte de un CD maravilloso tocado por la orquesta de Lahti dirigida por Osmo Vänskä. Este CD tiene además otras dos obras que hacen un muy buen trío introductorio, con acento en los vientos. El Concierto para flautas y orquesta “Danza con los vientos” Op. 69 (1974) es uno de sus mejores conciertos. Cuatro movimientos orquestados de manera muy bella, con estupendas intervenciones de Petri Alanko en cuatro tipos de flautas, lo convierten en uno de mis preferidos. Respecto de la última obra que forma parte de este CD, se trata de la Sinfonía No. 7 “Angel de la luz” (1994/95). Ésta es mucho más reciente y se trata nuevamente de un clásico moderno. Existen varias grabaciones, de las cuales la de Segerstam dirigiendo la Orquesta Filarmónica de Helsinki ha obtenido un Grammy. De todas maneras, sigo eligiendo la version de la orquesta de Lahti bajo la batuta de Vänskä. Esta orquesta especialista en Sibelius, posee un sonido prístino y consigue una identidad poco común. Las sinfonías son un recorrido interesante ya que son un terreno en el que Rautavaara experimentó los diversos intereses que marcaron su evolución. Cada una muestra una inquietud nueva, desde la austera y fría Sinfonía No. 2 (1957) hasta la Bruckneriana Sinfonía No. 3 Op. 20 (1959), consigue en la Sinfonía No. 5 de 1985 sintetizar algo de ambos mundos. La Sinfonía No. 6 (1992) es una hija orquestal de su ópera Vincent y explora nuevos paisajes sonoros mediante el uso de sintetizadores. La Sinfonía No. 8 “El Viaje” (1999), corre por el mismo carril de la 7, de la cual hablamos anteriormente, pero con cierta sensación de inevitabilidad, de movimiento propulsor, que me recuerda a la 5ta Sinfonía de Sibelius. Todas ellas fueron grabadas en el sello Ondine por Segerstam junto a la orquesta de Helsinki o por Max Pommer con la de Leipzig.Los conciertos son fascinantes. Más allá del concierto para flautas, Rautavaara ha compuesto conciertos para casi todos los instrumentos clásicos. El Concierto para arpa y orquesta (2000) es extremadamente bello. Me recuerda quizás la riqueza del Concierto para arpa y orquesta de Ginastera en lo referente a las sonoridades exóticas que ambos obtienen en la yuxtaposición del arpa y las cuerdas. La grabación de Marielle Nordmann en arpa junto a Helsinki/Segerstam es estupenda. El Concierto para violín y orquesta de 1976 es maravilloso. Con fuertes reminiscencias de su maestro Copland, este concierto en dos movimientos es una de sus obras más logradas. De las dos versiones que conozco, la de Elmar Oliveira con la orquesta de Helsinki dirigida por Segerstam es quizás la que más me gusta, si bien nuevamente la orquesta de Lahti bajo la batuta de Vänskä, con Jaako Kuusisto en violín hace un trabajo especial.Un Concierto para cello Op. 41 de 1969 mucho más tradicional, no deja de ser agradable; pero es su reciente Concierto para clarinete y orquesta (2001) la obra que corona una producción concertante estupenda. Grabado por el célebre Richard Stoltzman con la orquesta de Helsinki, otra vez dirigida por el vikingo Leif Segerstam de manera superlativa, lo convierten en otro de los discos a tener. Tres conciertos para piano compuestos a lo largo de su vida muestran un Rautavaara nuevo en cada fase. El Concierto para piano y orquesta No. 1 (1969) es sorprendente en el uso de las sonoridades extremas del piano. Harto del sonido austero que imperaba en los círculos académicos, dominado por una ética serialista que encontraba anémica y estructurada, Rautavaara se excede en las líneas del piano creando un concierto inolvidable, lleno de vida y expresión. Estupendamente ejecutado por Laura Mikkola junto a la Orquesta Nacional Escocesa dirigida por Hannu Lintu; esta grabación cuenta además con el beneficio de una buena version del Cantus Arcticus y una estupenda Sinfonía No. 3. Su más reciente Concierto para piano y orquesta No. 3 es claramente neo-romántico y ancla en el Concierto para piano y orquesta No. 3 de Bela Bartok. A mi criterio, en ambos casos se pierde algo del ímpetu de los antecesores. Pero la versión de Ashkenazy en el piano, dirigiendo a Helsinki al mismo tiempo, es agradable y está muy bien ejecutada. Los poemas sinfónicos de Rautavaara son nuevamente en la línea de Sibelius pero con una nueva sonoridad, mucho más contemporánea. Tres de ellos son estupendos: Isla de Bliss (1995) es una experiencia arrolladora, plena en sonidos únicos. Anadyomene (1968) invita a la contemplación en sus tranquilos tonos y Jardines de otoño (1999) es un Rautavaara más sedentario, que se conecta con percepciones más cotidianas. Los dos primeros fueron grabados por Helsinki y Segerstam, mientras que Jardines de otoño forma parte del CD que contiene la grabación de Ashkenazy del Concierto para piano Nº 3 y por consiguiente fue dirigido tambien por el pianista y director ruso.De la obra de cámara hay que destacar su Quinteto para cuerdas (1997) y el Primer Cuarteto de cuerdas (1958), grabados por el Cuarteto Jean Sibelius. Si bien es a mi criterio en la orquesta donde Rautavaara hace más historia, resulta interesante rastrear los elemementos estructurales de su sonido en obras con pocos instrumentos. En general, los grandes sinfonistas han compuesto excelentes quartetos de cuerdas (Shostakovich, Beethoven, Dvorak y Brahms son ejemplos) y pareciera que hubieran tomado estas obras más pequeñas y esenciales como mapas, modelos donde ejercitar la arquitectura de los elementos que luego conformarán las complejas estructuras de sus sinfonías.Finalmente una obra coral, llamada Vigilia, no puede dejarse afuera de esta lista. Esta obra litúrgica explora sonoridades del coro y los solistas de manera única y representa un fabuloso recorrido espiritual (Coro de la Radio Finlandesa dirigido por Timo Nuorane). No puedo hablar mucho de las óperas. De todas ellas he podido ver y escuchar sólo Rasputin. El sonido orquestal sigue siendo Rautavaara; y el uso de las voces me recuerda un disco de canciones para bajo y piano que es muy inetersesante. Es verdaderamente particular la manera en que trabaja las voces bajas, ya sea en sus canciones como en Rasputin. El bajo Jirki Korhonen es único.Ojalá esta data le sirva a alguien para conocer un nuevo mundo. De eso se trata la música, de aceptar invitaciones para adentrarnos en espacios que poseen una lógica particular, en los cuales podemos quizás ver cosas de nosotos mismos que hasta el momento estaban escondidas."
Juan Hitters

Para escuchar una muestra de su música, he escogido  La sinfonía nº 7 "Angel de la luz",  y Cantus Arcticus, obras orquestales, de tendencia neoromántica y de gran belleza.

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