9 de mayo de 2007

Silvestre Revueltas



De Manuel de Falla, pasamos a Silvestre Revueltas, en pleno siglo XX.

Silvestre Revueltas nació el 31 de diciembre de 1899 en Santiago Papasquiaro, un pueblo en el estado de Durango, México. Inició su estudio del violín a los ocho años de edad. Después de una estancia de un año en el Saint Edwards College en Austin, Texas, continuó sus estudios de música en el Chicago Musical College (1918-22) bajo la guía de Leon Sametini, Otakar Sevcík (violín) y Felix Borowski (composición).
Durante los años veinte dirigió varias orquestas de teatro en el sur de los Estados Unidos, viajando con frecuencia a México, donde realizó giras y participó como violinista en varios conciertos de música moderna. A invitación de Carlos Chávez, Revueltas asumió la subdirección de la Orquesta Sinfónica de México, cargo que desempeñó entre 1929 y 1935. Al mismo tiempo impartió clases de violín y composición en el Conservatorio Nacional de Música y dirigió la Orquesta del Conservatorio. Al año siguiente se hizo cargo de la recién formada Orquesta Sinfónica Nacional -de breve existencia-. En esta época asumió la presidencia de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), que contaba entre sus miembros con algunos de los pintores y escritores más prominentes de la época. En 1937 se trasladó a España en viaje de solidaridad con la causa republicana, dirigiendo varias de sus obras orquestales durante su estancia.
La mayor parte de la obra de Revueltas fue escrita durante los últimos diez años de su corta vida. No obstante, compuso un número considerable de partituras. Entre éstas destacan quince obras orquestales, la más importante de las cuales es, sin duda, Sensemayá, construida sobre los versos homónimos del poeta cubano Nicolás Guillén. Casi cuarenta partituras de cámara, desde dúos hasta numerosas composiciones que emplean osadas combinaciones instrumentales, albergan la música más propositiva y personal de su producción. Entre las partituras más conocidas están sus cuatro cuartetos, el Homenaje a Federico García Lorca, 8 x radio y las Cinco canciones para niños y dos canciones profanas. De importancia equiparable son las obras escritas para géneros como el cine (Redes es la más conocida), el ballet-pantomima (El renacuajo paseador, La coronela, Troka), la música partisana (Un canto de guerra para los frentes populares) y partituras de género mixto, como los Tres sonetos, en donde combina libremente la poesía con la música. Nutriéndose de su entorno cultural ecléctico y empleando técnicas composicionales imaginativas, Revueltas consiguió sintetizar una voz musical de fuerte identidad, avanzada para la época.
En 1940, poco antes de cumplir los 40 años de edad, sucumbió a una neumonía complicada por su alcoholismo. Sus restos descansan hoy en la Rotonda de los Hombres Ilustres en la ciudad de México.
Después de su muerte, el genio de Silvestre Revueltas fue rememorado en esporádicos conciertos, dirigidos por personalidades célebres como Stokowski, Kleiber, Ansermet, Bernstein, Mata y Salonen. Pero apenas hoy —más de un siglo después del nacimiento del compositor— comienza a valorarse de manera plena la trascendencia de su aportación artística a la cultura musical de las Américas.

Su lenguaje musical es tonal pero en ocasiones disonante, con vitalidad rítmica, y con frecuencia con un sabor distintivamente mexicano.

He escogido para escuchar su música "La noche de los Mayas" de 1939.

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24 de abril de 2007

Manuel de Falla: Noches en los jardines de España




Seguimos en el siglo XX pero ahora con un compositor español: Manuel de Falla y una de sus obras más representativas y que a mí me gustan más. Me refiero a "Noches en los jardines de España".

Manuel de Falla ha sido uno de los compositores españoles más destacados del siglo XX. Nació en Cádiz el 23 de noviembre de 1876. De niño estudió música con su madre y otros profesores de su ciudad natal; ya de joven estudió composición con el prestigioso musicólogo y profesor Felipe Pedrell. Desde 1905 a 1907 enseñó piano en Madrid, y entre 1907 y 1914 estudió y trabajó en París. En el periodo transcurrido durante los años 1914 y 1938 vivió y compuso sobre todo en España. En 1939 fijó su residencia en Argentina, donde, el 14 de noviembre de 1946, murió.
Bajo la influencia de Pedrell, defensor de que las bases de la música de un país debían provenir de su propio folclore, Falla desarrolló un estilo claramente nacionalista que caracterizó prácticamente todas sus composiciones. No obstante, no solía utilizar las canciones folclóricas españolas de una manera directa en sus temas, sino que incorporó únicamente su espíritu. El elemento impresionista de su obra procede de compositores franceses como Claude Debussy y Maurice Ravel, a quienes conoció en París. Falla fue el adalid del movimiento contra la influencia de la música alemana e italiana en la ópera española, y contra la esterilidad de la música para orquesta y de cámara de su tiempo en España.
Entre sus composiciones tenemos Noches en los jardines de España (1909-1915) para orquesta y piano, la ópera La vida breve (1913), sobre texto de Fernández Shaw, los ballets El amor brujo (1915) y El sombrero de tres picos (1919), la Fantasía bética para piano (1919),la fantasía escénica El retablo de Maese Pedro (1924), el Concierto para clave y 7 instrumentos (1923-1926) y música para guitarra. Dejó sin concluir el oratorio La Atlántida sobre el poema de Jacint Verdaguer; lo terminó su discípulo Ernesto Halffter. Manuel de Falla murió en Alta Gracia, Córdoba (República Argentina).

(El poder de la palabra)



Manuel de Falla, aunque dedicó una pieza a los jardines de España, tuvo una orientación diferente. No menciona los grandes jardines de Aranjuez, que tuvo que haber conocido, pues su amigo íntimo Santiago Rusiñol, en cuya casa acabó la obra, fue pintor de jardines. Los jardines españoles que le interesaban a Falla eran todos andaluces. La pieza fue el primer disco de música española que poseí. Desde el primer momento me ha causado escalofríos. De todas estas cuatro piezas ha sido la que más me ha costado descubrir su sentido, descubrir qué pasaba de noche en los jardines de España. Pinta un mundo hermoso, emocional y violento, acaso peligroso, pero por último apacible y espiritual. Según Joaquín Turina, es la obra más triste de Falla, en la cual expresa un drama íntimo. Los tres movimientos son "En los jardines del Generalife," "Una danza lejana," y "En los jardines de la sierra de Córdoba." Los dos últimos movimientos se tocan sin pausa. El dedicado al Generalife fue para mí desde el principio el movimiento más comprensible, pues es el jardín andaluz mejor conservado. El Generalife, el sitio más agradable que conozco en el planeta, fue un jardín dedicado al amor y al mismo tiempo una expresión de él. Según Santiago Rusiñol, "así como hay artistas que del amor hacen poesía o música u obra de arte, hubo quien del amor hizo jardines, y fue el artista enamorado quien ideó el Generalife." Naturalmente no se trata del amor matrimonial ni procreativo: fue "nido de amores, mansión de sultana favorita, refugio de reyes, retiro acariciado por el perfume de las flores, los misteriosos susurros del bosque y el murmullo de las fuentes." Cipreses, frescura, exclusión del mundanal ruido. Albercas, escaleras de agua, fuentes, surtidores: agua, flores y frutas por todas partes. El agua, símbolo de la vida, fue el principal elemento decorativo. "Hoy mismo, sus ruinas tienen la vaga tristeza de los lugares que fueron teatro de añejas felicidadesy todo canta placer perdido, en ese mudo lenguaje de las cosas que llevan en sí el recuerdo." Pero el amor es el primer movimiento: el principio, no el fin. Manuel Orozco sugiere que la Danza lejana descrita en el segundo movimiento es una danza gitana del Albaicín: la lejanía desde la calle (Antequeruela Alta) que Falla escogería para su residencia granadina. Aunque el parecido es evidente, la sugerencia es demasiado literal. (Bien pudiera Falla haber empleado el título "Danza gitana," si quisiera.) La danza, refugiada en cuevas, que hoy conocemos como gitana no es sino reflejo de una tradición más antigua de danza hispanomusulmana, si no premusulmana o aun prerromana. Es una danza que rueda, gira, zapatea, más y más rápidamente hasta caer en el éxtasis. En su forma más inmediata, es la zambra, el ruidoso baile y fiesta prohibido después de la conquista de Granada. Para entender el simbolismo de esta danza, no encuentro mejor comentario que un análisis del baile del más famoso bailarín gitano de la literatura española, la Preciosa de Cervantes. En su baile, según Peter Dunn, "el espíritu y el cuerpo rivalizan, y su contienda se resuelve en ritmo y movimiento. Como acción, es al mismo tiempo energía sensual y una imitación del orden puro, del orden del movimiento. Es así a la vez una imitación de los poderes físicos del mundo y de las formas íntimas de naturaleza. Como movimiento alrededor de un eje repite la danza de las estrellas, los planetas y los elementos alrededor de su centro. La bailarina siempre vuelve al centro de su propio círculo; ése es el punto al que el cuerpo es atraído, al que debe volver cuando más alejado, como bien lo intuyen bailarina y espectador. La poesía y la danza, por lo tanto, absorben y transforman lo orgiástico." El baile andaluz tiene un sentido metafísico. Representa la tierra y las estrellas. Une el hombre con el cosmos. Sigue, sin interrupción, una danza aún más violenta, la de los jardines de la sierra de Córdoba. Por muchos años me preguntaba por el sentido de estos jardines. Por casualidad encontré, curioseando en la gran biblioteca del cervantista José María Casasayas, un libro publicado dos años antes del estreno de la obra de Falla. Se trata de Ibn Masarra y su escuela. Orígenes de la filosofía hispano-musulmana, de Miguel Asín Palacios. Falla tuvo interés en la historia andaluza—consta en su Festival del Cante Jondo—y fácilmente tendría contacto con este libro o con lectores o reseñas de él. Los jardines de la Sierra de Córdoba tienen que ser los del eremitorio de Ibn Masarra. Fue el habitante más renombrado de dicha sierra. Ibn Masarra fue el fundador del poco conocido sufismo español. Las danzas violentas del tercer movimiento tienen que ser danzas sufíes, danzas místico-eróticas, danzas hacia Dios y hacia el orgasmo, que serían una misma cosa. Y la paz y el bienestar con que el movimiento acaba, son a la vez, inseparablemente, sexuales y espirituales. Naturalmente una obra tal me encantó, aunque no la entendiera hasta hace poco. En Noches en los jardines de España, Falla pasa desde lo existente a lo desaparecido, del presente al pasado, del amor humano al amor divino, del este al oeste, de Granada a Córdoba, del último reducto del Islam hispánico a su plenitud. Recrea un mundo apasionado y apasionante, no sólo desaparecido sino oculto. Su evocación musical hizo mucho para que me dedicara al estudio de la cultura hispánica. Pero mis clases de literatura e historia españolas, en las cuales España se identificó completamente con Castilla, no me lo explicaron. He tenido que estudiarlo por mi cuenta.
(Daniel Eisenberg)


NOCHES EN LOS JARDINES DE ESPAÑA, para piano y orquesta.
Dedicada a Ricardo Viñes.
Fecha de composición: 1909-1916
Fecha y lugar de estreno Madrid, Teatro Real, 9 de abril de 1916. Orquesta Sinfónica de Madrid; dir., Enrique Fernández Arbós; José Cubiles, piano.
Partes I. "En el Generalife" - II. "Danza Lejana" - III. "En los jardines de la Sierra de Córdoba". Duración 23 minutos aprox.
Plantilla 2 flautas, piccolo, 2 oboes, corno inglés, 2 clarinetes, 2 fagotes, 4 trompas, 2 trompetas, 3 trombones, tuba, timbales, percusión, celesta, arpa, cuerda y piano solista.

He escogido la versión de Arthur Rubinstein con la Orquesta sinfónica de San Francisco dirigida por Enrique Jordá en 1957

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8 de abril de 2007

Música minimalista




Voy a seguir en el siglo XX; y lo voy a hacer con una muestra de una de las múltiples corrientes de este siglo: el minimalismo. He escogido a uno de sus músicos más representativos: Steve Reich.



Compositor e intérprete estadounidense, uno de los principales representantes del minimalismo y cuyo verdadero nombre es Stephen Michael Reich. Nació en Nueva York en 1936, estudió en la universidad de Cornell, la Juilliard School y el Mills College. Varias de sus primeras obras como It's gonna rain (1965) y Come out (1966) están compuestas para grabación en cinta magnetofónica con pequeños fragmentos hablados que se repiten, se unen y se entretejen, haciendo del ritmo su principal característica y desarrollando un contrapunto basado también en valores rítmicos. Este tipo de música, que recibe el nombre de 'minimalista', surgió en Nueva York en la década de 1960 especialmente de la mano de Terry Riley, quien ejerció una influencia directa en Reich y más tarde en Philip Glass. A finales de los sesenta, Reich desarrolló la técnica conocida como 'de fases', en donde dos o más instrumentos interpretan una frase idéntica pero a velocidades diferentes. Este procedimiento fue utilizado por Reich en Piano phase (1967) para dos pianos y especialmente en su obra más destacada de este periodo: Drumming (1971), composición de 70 minutos en cuatro movimientos para bongos, marimbas y celesta. En la década de 1970 su estilo fue evolucionando con el uso de frases rítmicas que se interpretan a una misma velocidad pero en forma de canon, para formar una textura compleja a partir de un material sencillo. Estos recursos fueron utilizados por Reich en Music for 18 Musicians (1976), Vermont Counterpoint (1982) para 11 flautas (10 de ellas pregrabadas en cinta) y en su máximo exponente The Desert Music (1984) para orquesta y coro. La composición Tehillim (1981), conjunto de cuatro salmos en hebreo, combina un fuerte ritmo, acordes prolongados y una melodía vocal inspirada en la música folclórica judía. En sus últimas obras Reich vuelve a utilizar voces pregrabadas en cinta magnetofónica, aunque ahora la melodía de las frases habladas, de mayor longitud, así como el ritmo, son utilizados como motivos por los instrumentos acompañantes, muy al estilo de Leoš Janácek. Reich utiliza esta técnica en Different trains (1988) para cinta y cuarteto de cuerda y en The Cave (1993), obra multimedia realizada en colaboración con su mujer Beryl Korot, especialista en vídeo. Este es uno de sus proyectos más ambiciosos.
(El poder de la palabra)

He escogido una de sus obras más representativas: Music for 18 Musicians de 1976. Obra de gran riqueza arnónica y rítmica que, al igual que Drumming, Different Trains o City Life, marca la plenitud de un momento creativo y de una etapa de exploración en un contenido específico. De hecho, esta partitura resume las investigaciones de Reich en la música de percusión africana, el gamelán de Balí y la tradicción occidental antigua.

La versión escogida es la de Steve Reich Ensemble en un disco ECM del año 2000

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23 de marzo de 2007

Lutoslawski: Dos obras orquestales



Voy a proponer la escucha de dos obras para orquesta del compositor polaco, Witold Lutoslawski.

Witold Roman Lutosławski; 25 de enero de 1913 – 7 de febrero de 1994) fue uno de los compositores europeos más importantes del siglo XX. Posiblemente es el compositor polaco más importante después de Chopin, y fue el músico más eminente de su país en las tres últimas décadas del siglo. En vida obtuvo una gran cantidad de premios internacionales, incluyendo el Orden del Águila Blanca el honor más alto de Polonia.
Lutosławski estudió piano y composición en Varsovia, y sus primeras obras estuvieron marcadamente influidas por la música folclórica polaca. Su estilo muestra un amplio rango de ricas texturas atmosféricas. Comenzó a desarrollar sus propias y características técnicas composicionales a fines de los años 1950. Su música de este periodo en adelante incorpora sus propios métodos de construir armonías de un grupo pequeño de intervalos musicales. También muestra el uso de procesos aleatorios, en los que la coordinación rítmica de las diversas notas está sujeto al azar. Entre sus obras (de las que también fue un notable director de orquesta) hay cuatro sinfonías, un Concierto para orquesta y varios conciertos y ciclos de canciones.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Lutosławski se ganó la vida tocando en los bares de Varsovia. Un tiempo después de la guerra, las autoridades estalinistas prohibieron sus composiciones por ser "formalistas" - se alegó su accesibilidad sólo a las élites. En los años 1980, Lutosławski usó su prestigio para apoyar al movimiento Solidaridad, que ganó las elecciones legislativas en 1989 y quebró el peso soviético sobre Polonia.



Las obras escogidas son: El concierto para orquesta y Juegos venecianos.



El Concierto para orquesta fue escrito entre los años 1950 y 1954. Tiene tres movimientos, que duran alrededor de 30 minutos y constituyen el último peldaño y un logro notable del estilo folclórico en la obra de Lutosławski. Sin embargo, el Concierto para Orquesta difiere de las tempranas obras de Lutosławski no sólo en su mayor extensión, sino también en que lo que se toma del folclore son sólo los temas melódicos. El compositor los amolda dentro de una diferente realidad, dándoles nuevas armonía, agregando contrapuntos atonales, convirtiéndolos en formas neobarrocas. La obra está ligada tanto al nacionalismo musical como al neoclasicismo.

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Lutoslawski pasó desde el nacionalismo musical y el neoclasicismo a una particular forma de serialismo. Sin embargo, la audición del Concierto para piano de Cage le abrió un nuevo mundo, aquel de la aleatoriedad, y el primer resultado de esta revelación fue Juegos venecianos (1960 - 61). Con su técnica, que depuraría con los años, Lutoslawski logró incorporar en sus partituras una cierta libertad de movimiento para los instrumentistas, una especie de improvisación controlada que tiene todo escrito, pero que no necesariamente se interpreta en un mismo lugar.

28 de febrero de 2007

Bartok: Concierto para orquesta



Seguimos en el siglo XX y ahora con uno de sus compositores fundamentales: Bela Bartok.

Compositor húngaro, una de las figuras más originales y completas de la música del siglo XX. Nació el 25 de marzo de 1881 en Nagyszentmiklós, Hungría (ahora Sinnicolau, Rumania). Estudió en Presburgo (ahora Bratislava, Eslovaquia) y en Budapest, donde enseñó piano en la Real Academia de Música (1907-1934) y trabajó en la Academia de Ciencias (1934-1940). En 1940 Bartók emigró a Estados Unidos por razones políticas. Realizó investigaciones en la Universidad de Columbia (1940-1941) y enseñó música en la ciudad de Nueva York, donde vivió con serias dificultades económicas. Murió de leucemia el 26 de septiembre de 1945 en Nueva York.
Bartók reconoció su deuda musical con el compositor húngaro Franz Liszt así como con el francés Claude Debussy, y en su poema sinfónico Kossuth Sz 21 (1904) muestra influencias del compositor alemán Richard Strauss. Hacia 1905 Bartók se dio cuenta de que lo que se consideraba música popular húngara era en realidad música gitana reordenada según los criterios centroeuropeos. Con ayuda de su amigo, el compositor húngaro Zoltán Kodály, Bartók reunió y analizó de forma sistemática músicas pertenecientes al folclore de su país y de otros orígenes que recogió en una admirable obra de investigación. De esta colaboración surgieron 12 volúmenes que contienen 2700 partituras de origen magiar, 3500 magiar-rumanas y varios cientos de origen turco y del norte de África (también el archivo Bartók incluye registros sonoros).
Sólo de forma ocasional Bartók incluyó directamente melodías folclóricas en sus composiciones, sino que desarrolló un estilo personal dotado de una gran fuerza y energía, con entornos melódicos inusuales y ritmos asimétricos y a contratiempo, propios de la música folclórica de los Balcanes y de Hungría. Su música siempre tiene un núcleo tonal, aunque éste está establecido de una manera personal, bastante alejada de los modelos tradicionales. Gran parte de su música es cromática, (es decir, usa las notas contiguas a una dada), y a menudo muy contrapuntística, entretejiendo distintas líneas melódicas y sirviéndose de la disonancia. Le gustaba el uso de acordes por su sonoridad y era muy hábil para encontrar atmósferas y colores musicales, tanto en el piano como en la orquesta. Como gran pianista que fue, compuso varias piezas didácticas para el instrumento. Su obra Mikrokosmos Sz 107 (1935), formada por seis volúmenes, contiene 150 piezas para piano de dificultad progresiva y constituye un resumen de su evolución musical. Lo mismo ocurre con sus 6 cuartetos para cuerda, considerados entre los más importantes que se han compuesto desde los de Ludwig van Beethoven.
(De "El poder de la palabra")

Voy a presentar aquí una de sus obras más conocidas y celebradas: El concierto para orquesta.

Compuesto en agosto de 1942 en Estados Unidos, donde Bartok había emigrado, se estrenó triunfalmente el 1 de diciembre de 1944 en el Carnegie Hall de Nueva york con la Orquesta Sinfónica de Boston bajo la dirección de Serge Kussevitzky, que se lo había encargado. El título se debe a que varias veces un instrumento, o un grupo de ellos, domina al resto de la orquesta y se opone a ella, como ocurre en el concerto grosso del siglo XVII, sin renunciar a explotar todos los recursos de timbre de la orquesta moderna. La arquitectura general de la obra es "de arco", como le gusta al compositor. La elegía central (movimiento lento), va precedida y seguida de dos movimientos bastante cortos que tienen la función de scherzos, encuadrados a su vez por los movimientos extremos, más vastos y de tiempo rápido. Consta, pues, de cinco partes que se suceden en el orden: vivo-moderado-lento-moderado-vivo. Según el compositor, "una transición gradual de la austeridad del primer movimiento... hacia la afirmación vital del último".
Los títulos de estos movimientos son: 1. Introduzione 2. Giuoco delle coppie (juego de parejas) 3. Elegía 4. Intermezzo interotto (Intermedio interrumpido) 5. Finale
(De la Guía de la música sinfónica dirigida por R. Tranchefort)

He elegido dos versiones muy buenas: La de Fritz Reiner y la de Karel Ancerl.

Fritz Reiner Orquesta Sinfónica de Pittsburg 1946


Reiner era un director ultraobjetivo, analítico hasta lo imposible, detallista, estudioso a fondo de las partituras. El director, húngaro, fue alumno de Bartok. Versión precisa, analítica, cargada de tensión y misterio, oscura, acerada, con ecos de una nostalgia más deliberadamente universal que que magiar, sin duda con el idioma imprescindible pero matizado.

Karel Ancerl Orquesta Filarmónica Checa Supraphon 1965



Arrolladora interpretación, más reciamente húngara; precisa e intensa como la de Reiner, incluso jugando más a fondo los contrastes y la heterogeneidad de los diferentes elementos puestos en conflicto por Bartok.
(Notas de Francisco Camino en "Clásica")

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15 de febrero de 2007

Charles Ives: Sinfonía nº 4




Volvemos a la "música clásica". Y lo hacemos con el compositor norteamericano Charles Ives.



Charles Edward Ives (20 de octubre de 1874 – 19 de mayo de 1954) fue un compositor estadounidense de música clásica, reconocido ampliamente como uno de los primeros de trascendencia internacional. La música de Ives fue ampliamente ignorada durante su vida, y muchas de sus obras permanecieron sin tocarse por varios años. Con el tiempo, Ives llegaría a ser considerado como uno de los "American Originals", un compositor que adoptó un estilo
americano único, con tonadas folclóricas estadounidenses tejidas a largo de todas sus composiciones, y una inquieta búsqueda por las posibilidades musicales. Sus obras más conocidas son La Pregunta sin Respuesta para orquesta y Sonata "Concord" para piano.


Quizás la obra orquestal más remarcable de Ives sea su Sinfonía nº 4 (1910–16). La lista de fuerzas requerida para interpretar sólo esta obra es extraordinaria; además de una inmensa orquesta sinfónica, la obra requiere una gran sección de percusión, dos pianos (uno afinado a un cuarto de tono del otro), un órgano, un grupo adicional de cuerdas a la distancia, un gran coro, tres saxofones opcionales y finalmente un "órgano etéreo" (no está muy claro a qué se refiría Ives con él, pero generalmente son usados un theremin o un sintetizador). El programa de la obra recuerda al de The Unanswered Question — Ives dijo que la obra es "una pregunta que indaga sobre el 'Qué' y el 'Por qué' que el espíritu humano pide de la vida". El uso de la cita es también frecuente, y no se queda corta en efectos novedosos. Por ejemplo, en el segundo movimiento, un tremolando es tocado por toda la orquesta. En el movimiento final, hay una suerte de "lucha musical" entre sonidos discordantes y la música tonal más tradicional. Eventualmente entra un coro sin palabras, el modo se hace más calmado, y la obra termina tranquilamente con la percusión sola tocando.
La sinfonía no fue interpretada por completo hasta 1965, casi 50 años después de haber sido terminada, 11 años después de la muerte del compositor.
(De wikipedia)


La versión escogida es:


Mary Sauer/piano

Richard Webster/órgano

Miembros del Coro de la Orquesta Sinfónica de Chicago/Margaret Hillis

Orquesta Sinfónica de Chicago/Michael Thilson Thomas

CD Sony Grabación 1989

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26 de enero de 2007

The Modern Jazz Quartet



Y de Schubert al jazz; con The Modern Jazz Quartet, uno de mis grupos de jazz preferidos, por su elegancia, inteligencia y profesionalidad.

Formado inicialmente en 1952 por el vibrafonista, Milt Jackson, el pianista y director musical del mismo, John Lewis, el baterista, Kenny Clarke y el bajista, Ray Brown, el "Modern Jazz Quartet" es uno de los conjuntos de jazz mas populares e influyentes de la historia del jazz moderno.
Todos ellos habían pertenecido a la bigband de Dizzy Gillespie, a mediados de los años cuarenta y se establecieron como grupo por primera vez en el verano de 1951 bajo el nombre de "Milt Jackson Quartet" y solo con ocasión de una sesión de grabación. En 1952, la formación adoptó el nombre con el que pasó a la posteridad en el jazz y al poco, Percy Heath, reemplazó a Ray Brown al contrabajo. En 1954, el grupo ya estaba suficientemente consolidado y empezó a obtener el favor del publico y comenzaron las grabaciones y conciertos con cierta asiduidad. A finales de ese año, Kenny Clarke, fue reemplazado en la batería por Connie Kay, quedando así configurado definitivamente el MJQ.
El "MJQ" como ha llegado a ser conocido universalmente, consiguió alcanzar un equilibrio perfecto entre arreglos e improvisaciones debido al magnifico trabajo en la dirección musical de John Lewis, quien aportó construcciones magníficamente concebidas para que el grupo brillara con ellas. La influencia de la música y la cultura europea en Lewis, dieron al MJQ, una sucesión de formatos muscales que iban desde una suite clásica propia del Siglo XVIII como queda plasmado en su extraordinario álbum "Fontessa", hasta bandas sonoras para filmes como "No Sun In Venice". El MJQ también disfrutaba haciendo música con sus invitados produciendo en los años cincuenta álbumes notables con Sonny Rollins o Jimmie Giuffre, o en los sesenta con Paul Desmond.
Sus grabaciones con orquestas interpretando la música que John Lewis componía, era otra de sus habilidades. The Modern jazz Quartet, tuvo la capacidad y la calidad de ser escuchado en ámbitos no estrictamente jazzisticos, y eran muchos los aficionados a otros estilos de música que se mostraban interesados en su música. La prueba de ello fue cuando el sello discográfico que producía a "The Beattles", (Apple) se intereso en grabar con ellos, hecho no conocido nunca en la historia del jazz.
Hacia 1974, y dado el enorme esfuerzo que todos hacían por mantener fresco musicalmente al grupo, todos los miembros de la banda sintieron la necesidad de separarse, pero desde 1982, el productor del sello discográfico, Pablo Records, los persuadió para que, al menos una vez por año, se unieran de nuevo para realizar una gira, cosa que hicieron ininterrumpidamente hasta finales del pasado siglo.

He escogido fragmentos de tres discos:
- Concorde de 1955
- Fontessa de 1956
- Under the jasmin tree de 1967

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10 de enero de 2007

Schubert - Furtwängler




Comenzaremos este año 2007 con Franz Schubert y una de sus sinfonías más conocidas: La sinfonía nº 9 en do mayor D.944 "La Grande"

El nombre de "La Grande" se propuso para distinguir a esta sinfonía de la nº 6, también en do mayor, conocida como "La Pequeña". Fue compuesta a principios de la primavera de 1828, cuando el compositor tenía 32 años, el último año de su vida. Rechazada en principio por "su extensión y dificultad de ejecución", fue redescubierta por R.Schumann en 1839, fué inmediatamente ejecutada nada menos que por Felix Mendelssohn.

La versión escogida es la de Wilhelm Furtwängler con la Orquesta Filarmónica de Viena en una grabación de 1943.

Es una de las mejores versiones de la sinfonía, si bién, solemne y "bruckneriana".

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14 de diciembre de 2006

Magnificat de J.S.Bach





Se acerca la Navidad... y para estar acorde con esta circunstancia, propongo la escucha a través de mi blog del Magnificat de J.S.Bach.

En el Magnificat de J.S.Bach (BWV 243), a diferencia de las cantatas, la base es un texto de la Biblia (Lucas 1, 46-55) que no va ligado al año eclesiástico y se interpretaba precediendo a las misas de las grandes festividades, y por ese motivo tiene una extensión menor que las cantatas.


La primera versión del Magnificat de Bach sonó en las vísperas de Navidad de 1723 en Leipzig. Contenía cuatro himnos navideños y estaba compuesto en mi bemol mayor. Posteriormente reescribió la partitura en re mayor, eliminó los himnos navideños, le añadió trompetas siendo la versión que ha llegado hasta nosotros.


Plantilla Instrumental:
3 Trompetas, 2 Oboes, Violines I, Violines II, Violas, Violonchelos, Contrabajos y Bajo Continuo.


El texto, en latín, narra la visita de la Virgen María a su prima Isabel, esposa de Zacarías, en cinta de San Juan el Bautista.

La versión escogida es:

Tom Koopman con la Amsterdam Baroque Orchestra and Choir

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3 de diciembre de 2006

Vangelis: 1492, La conquista del paraiso


Volvemos de nuevo a la música de cine y a un compositor famoso, Vangelis.

Evangelos Odyssey Papathanassiou, más conocido como Vangelis (pronunciado Vanguelis en español) es un famoso teclista y compositor de música electrónica nacido el 29 de marzo de 1943 en Volos, Grecia.
Entre sus obras más conocidas destacan las partituras originales para las películas Carros de fuego (ganadora del Oscar a la mejor banda sonora en 1981), Blade Runner (1982) y 1492: La conquista del Paraíso de 1992.
Su música se caracteriza por el uso de sintetizadores e instrumentos acústicos que entran en fusión para crear atmósferas de sonido envolventes, evocadoras tanto de grandilocuencia como de intimismo. No es sencillo enmarcar su música dentro de un género en concreto, aunque normalmente se le incluye entre las filas de las llamadas Nuevas Músicas, o de forma más amplia como músico clásico contemporáneo. En cualquier caso, la diversidad y complejidad de la obra contenida en su discografía hace incorrecto que se le catalogue como artista New Age o Chill Out.
Aunque algunos de sus trabajos más conocidos pertenecen al mundo de la música de cine, Vangelis es uno de los pocos compositores que atesoran el mismo reconocimiento por sus bandas sonoras que por sus propios discos de estudio. Entre sus obras se encuentran, además, varias creaciones para obras de teatro (Antigona) y musicales (Frankenstein, o El moderno Prometeo, La bella y la bestia).
También es necesario mencionar que Vangelis desarrolla una carrera paralela como pintor, habiendo realizado varias exposiciones de ámbito internacional.

Prácticamente no se tienen noticias sobre su vida privada, y varias de sus peculiaridades personales (por ejemplo, su fobia a montar en avión o su ausencia en la entrega del premio de la Academia de Hollywood) le han otorgado en algunos momentos de su carrera una cierta fama de excéntrico, si bien es cierto que su presencia en diversos eventos de interés cultural le han afianzado como una personalidad de considerable peso mediático, especialmente en Grecia.
En su honor, la Unión Astronómica Internacional dio su nombre a un asteroide: (6354) Vangelis.

En 1992, y tras la fría acogida de The City (primer trabajo en el sello Warner) Vangelis obtuvo el espaldarazo necesario para continuar en la cima durante la nueva década. Lo consiguió con el gran éxito de su banda sonora para 1492: Conquest of Paradise (1492: La conquista del paraíso), (de nuevo junto a Ridley Scott), cuyo tema central Conquest of Paradise es una de las piezas más conocidas del músico de Volos. Tanto John Williams como Klaus Schulze han grabado sus propias versiones de este tema de Vangelis.
(De wikipedia)

Pongo en este blog una de sus más famosas BSOs: 1492, La conquista del paraiso, película dirigida en 1992 por Ridley Scott. La opción escogida es la versión completa de 2 CDs.

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26 de noviembre de 2006

Barber: Concierto para violín





Respondiendo a una petición en foroclasico cuelgo en mi blog el concierto para violín de Samuel Barber; va acompañado del concierto, también para violín, de Edgar Meyer.


Samuel Osborne Barber (9 de marzo de 1910–23 de enero de 1981) nació en West Chester, Pennsylvania. Considerado como un niño prodigio, comenzó a tocar el piano a los seis años y a componer a los siete. Cursó estudios en el Curtis Institute of Music de Filadelfia antes de convertirse en becario de la American Academy of Rome en 1935. Al año siguiente escribió su Cuartero para cuerdas en si menor, cuyo segundo movimiento arreglaría a sugerencia de Arturo Toscanini para orquesta de cuerdas dándole el título de "Adagio para cuerdas" ("Adagio for Strings") y, posteriormente, para coro mixto como "Agnus Dei".

Trató de evitar el experimentalismo de otros compositores norteamericanos de su generación, prefiriendo hasta casi el final de su vida ceñirse a formas y armonías musicales relativamente tradicionales. La mayor parte de su obra es exuberantemente melódica y ha sido descrita como neoromántica, a pesar de que en algunos de sus últimos trabajos, particularmente el "Tercer Ensayo para Orquesta" y la "Danza de la Venganza, de Medea", despliega un uso magistral de las percusiones, un mayor vanguardismo y efectos neo-Stravinskianos.
Sus canciones, acompañadas por piano u orquesta, se encuentran entre las más populares del repertorio clásico del siglo XX. Entre ellas se incluyen una serie sobre textos de Matthew Arnold ("Dover Beach"), originalmente escrita para cuarteto de cuerdas y barítono; las "Hermit Songs", inspiradas en textos anónimos irlandeses de los siglos VIII al XIII; y "Knoxville: Summer of 1915", escritas para la soprano Eleanor Steber y basadas en la introducción a "A Death in the Family", un texto autobiográfico de James Agee premiado con el Pulitzer de 1957. Barber poseyó una notable voz de barítono y durante un tiempo consideró la posibilidad de convertirse en cantante profesional. Dejó unas pocas grabaciones, entre ellas una de su propia "Dover Beach".
Su "Sonata para piano", Op. 26 (1949), una composición comisionada por Richard Rodgers e Irving Berlin, fue interpretada por primera vez por Vladimir Horowitz, convirtiéndose en la primera gran obra norteamericana para piano estrenada por un pianista internacionalmente reconocido.
Barber compuso igualmente varias óperas. "Vanessa", según el libreto de Gian Carlo Menotti fue estrenada en la Metropolitan Opera de Nueva York. Consiguió el éxito tanto crítico como de público, y Barber obtuvo por ella un Premio Pulitzer. En su estreno en Europa fue recibida con frialdad, por lo que actualmente es poco representada en el Viejo Continente, si bien continúa siendo popular en los Estados Unidos.
Barber produjo tres conciertos para instrumentos solistas y orquesta: uno para violín (finalizado en 1939), uno para violonchelo y un tercero para piano. El "Concierto para piano" fue escrito para y estrenado en el Lincoln Center de Nueva York por el pianista John Browning el 24 de septiembre de 1962, con Erich Leinsdorf dirigiendo la Boston Symphony Orchestra. Barber escribió igualmente a comienzos de los años sesenta una obra virtuosística para órgano y orquesta, la "Toccata Festiva", para el famoso organista E. Power Biggs. La New York Philharmonic le encargó también un concierto para oboe, del que solamente pudo componer su movimiento lento central antes de su muerte.
Entre sus trabajos puramente orquestales, se encuentran sus dos sinfonías de 1936 y 1944, la obertura "La escuela del escándalo" (1932), tres ensayos para orquesta (1938, 1942 y 1978), así como "Fadograph on a Yestern Scene" (1973). Compuso también obras corales de gran envergadura, como las "Prayers of Kierkegaard" (1954) y "The Lovers" (1971). "Prayers of Kierkegaard"se basa en los escritos del filósofo existencialista danés Søren Kierkegaard.
Además de la antes mencionada sonata, su repertorio para piano incluye "Excursions" Op. 20, "Three Sketches", "Souvenirs" y otras varias piezas sencillas.
Aunque Barber nunca fue un compositor prolífico, compuso mucha menos música a raíz del fracaso de su ópera "Antonio y Cleopatra". Ésta tenía un libreto escrito por el director cinematográfico y de ópera Franco Zeffirelli y había sido comisionada para la apertura en 1966 de la nueva Metropolitan Opera House. La ópera fue recibida de forma más favorable en 1975 cuando fue representada en el escenario más íntimo de la Juilliard School con la colaboración y la dirección escénica de Gian Carlo Menotti.
Samuel Barber falleció en la ciudad de Nueva York en 1981.
(De wikipedia)

La interpretación está a cargo de Hillary Hahn/violín con The Saint Paul Chamber Orchestra dirigidos por Hugh Wolff en un CD sony.
Samuel Barber:

1. Concerto For Violin And Orchestra, Op. 14: I. Allegro
2. Concerto For Violin And Orchestra, Op. 14: II. Andante
3. Concerto For Violin And Orchestra, Op. 14: III. Presto in moto


Edgar Meyer:
4. Violin Concerto: Movement I
5. Violin Concerto: Movement II

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19 de noviembre de 2006

Perotin


Damos un gran salto hacia atrás en el tiempo y nos vamos a la Edad Media con la música de Perotin.


Perotín, llamado en francés Pérotin le Grand (‘el grande’) o en latín Mágister Perotinus magnus (también Perotinus Magnus y Mágister Perotinus) fue un compositor francés medieval, que nació en París entre 1155 y 1160 y murió hacia 1230.

Considerado el compositor más importante de la Escuela de Notre Dame de París, en la cual comenzó a gestarse el estilo polifónico. Revisó el Grand livre d'órganum (en latín Magnus líber órgani o Magnus líber (atribuido a Leonín) entre 1180 y 1190.
Compuso obras a tres y cuatro voces a principios del siglo XIII. Poco se sabe sobre su vida, las únicas fuentes fiables derivan de los tratados teóricos de Johannes de Garlandia y el conocido como Anonymous IV, ambos de la segunda mitad del siglo XIII.
Su obra más importante es Viderum omnes, que fue un encargo de las autoridades eclesiásticas para celebrar el día de Navidad del año 1198.
(De wikipedia)



The Hilliard Ensemble
La interpretación es de The Hilliard Ensemble y el disco tiene los siguientes cortes:
- Viderunt omnes
- Veni creatur spiritus
- Alleluia posui adiutorium
- O Maria verginei
- Dum sigillum
- Isaias cecinit
- Alleluia nativitas
- Beata viscera
- Sederunt principes

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6 de noviembre de 2006

Penderecki: 2 obras de vanguardia





De Mozart, damos un gran salto en el tiempo y nos vamos hasta los años 60 del siglo XX; y lo hacemos con K.Penderecki.

Krzysztof Penderecki, compositor polaco, (1933 - ) es una de las principales figuras de mediados del siglo XX. Nació en Débica y estudió y trabajó con F. Skolyxzewski, Arthur Matawski y Stanislaw Vicchouricz como profesor en Cracovia. Desde 1972 fue director de la Escuela Superior de Música de esta ciudad, donde había estudiado. Sus composiciones, admiradas por su potencia y humanidad, utilizan fuentes tan diversas como las técnicas instrumentales vanguardistas, la música aleatoria, armonías de medio semitono y tradicionales y el contrapunto renacentista. Hay en todas un fuerte deseo de romper con su propia formación tradicional. Su Treno por las víctimas de Hiroshima (1960) para 52 instrumentos de cuerda, en parte debe su gran fuerza a efectos tales como inquietantes notas agudas o glissandos de grupos de semitonos. Para estas obras y para la Sinfonía nº 1 (1973) inventó nuevas modalidades de notación musical. También cabe destacar Dies Irae (1967), escrita en memoria de los caídos en Auschwitz, y La pasión según san Lucas (1966), donde utiliza series de doce tonos junto a elementos gregorianos y barrocos. La continuación de La pasión según san Lucas, Utrenia (o Misa rusa 1970-1971), está basada en el ritual ortodoxo. Entre sus óperas destacan Los demonios de Loudun sobre un texto de Aldous Huxley (1968) y El paraíso perdido (1978), basada en el poema del poeta inglés John Milton. En sus últimas obras, como la Sinfonía nº 2 (Sinfonía de Navidad), 1980 y la Misa, investiga la estética romántica dentro de un marco armónico neotonal.
(El poder de la palabra)

He escogido dos obras de la década de los 60, década en la que eclosionan las vanguardias de la música del siglo XX: Stockhausen, Ligeti, Boulez, Berio, C.Halffter, Penderecki... Son:

- Threnody for the Victims of Hiroshima para 52 instrumentos de cuerda (1960)
- Fluorescences para orquesta (1962)

Corresponden a un disco Naxos y están interpretadas por la
National Polish Radio Symphony Orchestra de Katowice, dirigida por Antoni Witt, grabadas en 1998

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23 de octubre de 2006

Mozart - Requiem - Böhm




Por mi blog han pasado grandes compositores: Beethoven, Schubert, Mahler, Sibelius, Monteverdi... Faltan muchos más, pero ahora le toca el turno a W.A.Mozart y lo voy a hacer con su famoso Requiem, uno de los mejores, si nó el mejor, que se han compuesto.

La misa para difuntos (1791) (Réquiem en Re menor) .- Requiem de Mozart
En marzo de 1791, Mozart ofreció en Viena uno de sus últimos conciertos públicos; tocó el Concierto para piano n.º 27 (KV 595). Su último hijo, Franz Xaver, nació el 26 de julio.
Pocos días antes se presentó en su casa un desconocido, vestido de gris, que rehusó identificarse y que encargó a Mozart la composición de un requiem. Le dio un adelanto y quedaron en que regresaría en un mes. Pero el compositor fue llamado desde Praga para escribir la ópera La clemencia de Tito, para festejar la coronación de Leopoldo II.
Cuando subía con su esposa al carruaje que los llevaría a esa ciudad, el desconocido se presentó otra vez, preguntando por su encargo. Esto sobrecogió al compositor.
Más tarde se supo que aquel sombrío personaje era un enviado del conde Franz Walsseg, cuya esposa había fallecido. El viudo deseaba que Mozart compusiese la misa de requiem para los funerales de su mujer, pero quería hacer creer a los demás que la obra era suya y por eso permanecía en el anonimato.
Mozart, obsesionado con la idea de la muerte desde la de su padre, debilitado por la fatiga y la enfermedad, muy sensible a lo sobrenatural por su vinculación con la francmasonería e impresionado por el aspecto del enviado, terminó por creer que éste era un mensajero del Destino y que el réquiem que iba a componer sería para su propio funeral.
Mozart al morir, consiguió terminar tan solo tres secciones con el coro y orgánico completo: Introito, Kyrie y Dies Irae. Del resto de la Secuencia sólo dejó las partes instrumentales, el coro, voces solistas y el cifrado del bajo y órgano incompletos, además de anotaciones para su discípulo Franz Xaver Süssmayer. También había indicaciones instrumentales y corales en el Domine Jesu y en el Agnus Dei. No había dejado nada escrito para el Sanctus ni el Communio. Su discípulo Süssmayer completó las partes faltantes de la instrumentación, agregó música en donde faltaba y compuso íntegramente el Sanctus. Para el Communio, simplemente utilizó los temas del Introito y el Kyrie, a manera de reexposición, para darle cierta coherencia a la obra.
El estreno de este Requiem se produjo en Viena el 2 de enero de 1793 en un concierto en beneficio de la viuda del músico austríaco. Fue interpretado de nuevo el 14 de diciembre de 1793, durante la misa que conmemoraba la muerte de la esposa de Walsegg.
(de Wikipedia)

La versión escogida es la dirigida por Karl Böhm
 en 1971 a la Orquesta sinfónica de Viena con:

Gundula Janowitz - soprano
Christa Ludwig - contralto
Peter Schreier - tenor
Walter Berry - bajo

Konzertvereinignung Wiener Staatsopernchor/Norbert Balatsch
Hans Haselböck/órgano

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9 de octubre de 2006

Nielsen: Sinfonía nº 5




Volvemos a la música sinfónica y lo hacemos con sinfonías de la primera mitad del siglo XX; y concretamente con una de las que yo denomino las cinco quintas, a saber y por orden cronológico:

- La 5ª sinfonía de Sibelius - 1915 - 19
- La 5ª sinfonía de Nielsen - 1921 - 22
- La 5ª sinfonía de Shostakovich - 1937
- La 5ª sinfonía de Vaughan Williams - 1938 - 43
- La 5ª sinfonía de Prokofiev - 1944

He escogido la sinfonía de Carl Nielsen por su estructura original (dos movimientos) y su lenguaje musical sorprendente, sobre todo en el primer movimiento, con un gran despliegue de la percusión y de un dramatismo muy expresivo.


Carl August Nielsen (*9 de junio de 1865 †3 de octubre de 1931) es tal vez el compositor más famoso de Dinamarca.
Nielsen nació en Sortelung, un pueblo cercano a Odense. Aunque su familia era relativamente pobre, Carl consiguió estudiar violin y piano. Aprendió también a tocar diversos instrumentos de viento gracias a su trabajo en una banda militar de Odense.
Estudió violín y teoría de la música en el conservatorio de Copenhague pero nunca tomó clases de composición. A pesar de eso, empezó a componer. El estreno de su primera sinfonía el 14 de marzo de 1894 no obtuvo demasiado éxito. Sin embargo, la misma obra fue un éxito total cuando se interpretó en Berlín en 1896. A partir de esa fecha, su fama empezó a crecer.
Siguió tocando el violín en el Teatro Real de Copenhague hasta 1905 en que encontró editor paras su composiciones. En 1916 empezó a dar clases en el Conservatorio Real Danés de Copenhague, trabajo en el que continuó hasta su muerte.
El 10 de abril de 1891, Nielsen contrajo matrimonio con la escultora danesa Anne Marie Brodersen. El matrimonio permaneció unido hasta la muerte del compositor.
Internacionalmente, Nielsen es más conocido por sus seis sinfonías. Otras piezas conocidas son la música adicional que compuso para el drama del poeta Adam Oehlenschläger Aladdin, las óperas Saúl y David y Mascarada, los conciertos para flauta y clarinete y el quinteto de viento. Es autor también de numerosas canciones populares danesas.
(De Wikipedia)

La versión elegida es la espléndida de Jascha Horenstein y la Orquesta Nueva Filarmonía, de 1969.

La sinfonía va acompañada de la obertura Saga-Drom de 1908

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30 de septiembre de 2006

Monteverdi y las tres ninfas




Volvamos a las versiones comparadas.... Después del nocturno de Chopin, he escogido "Il lamento della Ninfa" del octavo libro de madrigales del gran Claudio Monteverdi, una pieza, para mi gusto, encantadora.

Dispongo de 3 interpretaciones de excelente calidad pero diferentes entre si:


Jordi Savall/La Capella Reial de Catalunya
Rinaldo Alessandrini/Concerto Italiano
Claudio Cavina/La Venexiana

Yo... me quedo con la versión de Alessandrini. Para mí es la más emotiva y la mejor cantada por la ninfa.